IMPULSAN CAMBIAR LA LEY QUE IMPONE A LOS POLICÍAS FRENAR DELITOS AÚN FUERA DEL SERVICIO
El secretario de Derechos Humanos de Santa Fe, Domingo Pochettino, sostuvo que debe modificarse la ley que obliga a los policías a actuar ante un hecho delictivo aun cuando están fuera de servicio y sin uniforme. El funcionario insistió con esa idea luego del crimen de un policía en Rosario a manos de delincuentes cuando, en inferioridad numérica y sin el uniforme que lo distinguiera como policía, intentó hace tres días frustrar un robo en una maderera de Córdoba al 9600.
“Es necesario que se modifique la ley que obliga a que un agente de policía tenga que actuar aun fuera de su horario de servicio y sin uniforme, tal cual lo propuso el gobernador en el mensaje remitido a la Legislatura provincial el año anterior”, dijo Pochettino.
Este cambio, en rigor, se produciría en Santa Fe si la Legislatura sancionara el proyecto que modifica la ley del personal policial y que ya tiene media sanción en Diputados. La iniciativa, impulsada por el gobernador Jorge Obeid, flexibiliza la obligación de portar armas en todo tiempo y lugar. A través de los artículos 25 y 29 del proyecto de ley aprobado por la Cámara baja el 17 de junio pasado, se deja en claro que. fuera e incluso dentro de las horas de servicio, el policía tendrá la facultad de decidir si interviene o no al quedar circunstancialmente en un lugar donde se produce un ilícito, siguiendo el análisis del riesgo implícito y de si hacerlo es o no razonable.
El debate sobre esta situación cobra actualidad a raíz de la muerte violenta de dos policías provinciales en el último año en situaciones análogas: ambos enfrentaron a delincuentes en inferioridad numérica y no utilizando uniforme aunque, se presume, mientras ambos prestaban informalmente servicios de vigilancia. Uno de los casos ocurrió en noviembre de 2004 en una pollería santafesina, donde murió el sargento Cristian Magán, de 31 años, acribillado por tres asaltantes en un cruce de balas. El martes pasado el sargento primero rosarino José Luis Diéguez, de 42 años, recibió dos tiros fatales durante el asalto a la maderera de Eva Perón al 9600, al enfrentarse con cinco delincuentes.
La ley policial en vigencia impone a los policías, ante casos así, la obligación indiscriminada de intervenir e incluso prevé sanciones ante caso contrario. Pero las actuales autoridades entienden que esta normativa resulta inconveniente para el desempeño del accionar policial. Por ello la iniciativa apunta a que el agente pueda, en base a la evaluación de cada situación en particular, no adoptar decisiones que pueden ser trágicas. La desobligación no implica que el policía no debe intervenir sino que su acción debe quedar condicionada al riesgo que su participación pueda provocar sobre sí mismo y sobre terceros ajenos al delito: la idea predominante es que frenar un ilícito no puede ser a cualquier costo.
El artículo 25 de la nueva ley indica que el personal policial tiene el deber de “defender contra las vías de hecho o riesgo inminente la vida, la libertad, la propiedad y la integridad de los derechos de los habitantes”. El artículo 29 consigna que el personal policial, para cumplir lo que exige el 25, está obligado a portar arma de fuego solamente “durante el tiempo de prestación del servicio”.
El espíritu de la reforma policial con media sanción no desdeña que la fuerza de seguridad debe aplicarse a interrumpir los delitos en progreso pero coloca a la vida como bien jurídico a proteger por encima de la propiedad privada. Por eso no aconseja inexorablemente frenar un robo si eso implica el riesgo positivo de que se pierda una vida humana.
“La seguridad de todas las personas es uno de los derechos humanos más elementales y este nuevo suceso, que le cuesta la vida a un servidor público, debe servir para llamarnos a la reflexión”, dijo Pochettino.
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