IMPULSAN EL MATRIMONIO CIVIL EN PAREJAS DEL MISMO SEXO
El diputado nacional por el Partido Socialista santafesino, Eduardo Di Pollina presentó un proyecto de ley en el Congreso que “tiene por objeto autorizar a los miembros de las uniones de hecho homosexuales a contraer matrimonio, en un pie de igualdad jurídica con las parejas heterosexuales”.
El espíritu del legislador parte de la garantía de igualdad, consagrada en la Constitución Nacional que, en su Artículo 16 que establece: “…Todos sus habitantes son iguales ante la ley…”.
En ese sentido, Di Pollina advierte que “la legislación civil argentina, al estatuir que la existencia del matrimonio requiere ‘el pleno y libre consentimiento expresado personalmente por hombre y mujer ante autoridad competente para celebrarlo’ (Art. 172 del Código Civil), impone el requisito de la diversidad de sexos, quebrantando la igualdad consagrada constitucionalmente”.
De este modo, argumenta el vicepresidente del bloque socialista en Diputados que nuestra Constitución Nacional, a través de la reforma del año 1994, otorgó jerarquía constitucional a la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre; la Declaración Universal de Derechos Humanos; la Convención Americana sobre Derechos Humanos; el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y su Protocolo Facultativo; (art. 75 inc. 22 C.N.), que “en todos los casos sistematizan los dos aspectos que hemos tenido presente para adecuar la legislación civil a las garantías constitucionales: I) El derecho de las personas a contraer matrimonio, y; II) El derecho a no sufrir discriminación de ninguna índole en razón de la religión, raza, color, sexo, etc.
Para garantizar plenamente ese derecho, Di Pollina -que elaboró su proyecto con la participación de la Asociación Vox de Rosario y la Fulana de la Ciudad de Buenos Aires- propone modificaciones a los artículos del Código Civil referidos a matrimonio, patria potestad, parentesco, adopción y derechos de familia en general, básicamente a través del reemplazo de las palabras hombre/marido y mujer por los términos contrayentes o cónyuges.
Asimismo, consciente de la polémica que tal iniciativa puede provocar, Di Pollina –a quien acompañan los diputados Jorge Rivas, Héctor Polino, Patricia Walsh, Laura Musa, Ariel Basteiro entre otros- pide que en la decisión legislativa prime la constitucionalidad de la reforma que propone “para equiparar el matrimonio, constituido por parejas de distinto o de un mismo sexo”.
Y abonando el sentido de tolerancia sociocultural, cita el discurso que formuló el presidente del gobierno español, José Luis Zapatero, cuando ese Estado sancionó recientemente una normativa similar: “No hay agresión ninguna al matrimonio ni a la familia en la posibilidad de que dos personas del mismo sexo se casen. Más bien al contrario, lo que hay es cauce para realizar la pretensión que tienen esas personas de ordenar sus vidas con arreglo a las normas y exigencias del matrimonio y de la familia.
No hay una conculcación de la institución matrimonial, sino justamente lo opuesto: valoración y reconocimiento del matrimonio. Dando una respuesta a un grupo de personas que durante años han sido humilladas, cuyos derechos han sido ignorados, cuya dignidad ha sido ofendida, su identidad negada y su libertad reprimida, demostramos con esta Ley que las sociedades pueden hacerse mejores a sí mismas y que pueden ensanchar las fronteras de la tolerancia y hacer retroceder el espacio de la humillación y la infelicidad”.
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