IMPULSAN UNA INTENSA TAREA DE DESMALEZAMIENTO EN EL NORTE DE LA CIUDAD
El concejo municipal aprobó una resolución por la cual se pretende poner en marcha “una intensa tarea de desmalezamiento, limpieza y eliminación de basurales existentes en la zona norte de la ciudad”.
El objetivo de la norma es “evitar la proliferación de roedores transmisores del ‘hanta virus’”. Para el cumplimiento de lo estipulado, la Dirección de Zoonosis de la municipalidad deberá detectar los lugares de proliferación de roedores, en la zona norte, para proceder luego a la eliminación de los mismos.
Las acciones a llevar a cabo, para cumplir con la tarea, deberán ser coordinadas por Zoonosis, pero también podrán participar los vecinos. El Departamento Ejecutivo Municipal deberá coordinar acciones conjuntas con el Ministerio de Salud de la Provincia, al efecto de colaborar en las tareas de prevención sanitaria y control de la salud de la población.
Entre los fundamentos del proyecto, Julio Schneider, autor del mismo, expresa que “de los 41 ratones capturados en Callejón Roca, en inmediaciones de donde residía Emiliano Ruiz Díaz, cuatro eran portadores del virus que provocó el fallecimiento del chico”.
“A partir de estos resultados, el Programa de Zoonosis decidió -por recomendación del Instituto Maiztegui de Pergamino- poner en práctica diversas acciones para poder prevenir o detectar esta enfermedad”, continúa el edil radical.
Además, Schneider sostiene que “la Municipalidad de Santa Fe no puede desentenderse del problema de la proliferación de roedores transmisores de la enfermedad del ‘hantavirus’, que ya costara la vida a un niño en nuestra ciudad. En particular, es necesario tener en cuenta que la transmisión de esta enfermedad es posible por las pésimas condiciones de higiene y limpieza existente en muchos ámbitos de la zona norte de la ciudad”.
INFORMACIÓN IMPRESCINDIBLE VINCULADA CON EL HANTA VIRUS
El hanta virus -o síndrome pulmonar por hanta virus- es una enfermedad infecciosa aguda, producida por el virus hanta, que habitualmente es grave y puede ser mortal. Se caracteriza por fiebre alta en una persona previamente sana, escalofríos, dolor de cabeza, dolores osteo -musculares y síntomas gastrointestinales (náuseas, vómitos y dolor abdominal).
La fiebre, superior a 38,3°, es acompañada por dificultad respiratoria (distrés respiratorio) sin una causa conocida, que obliga a brindar al paciente oxígeno dentro de las primeras 72 horas de hospitalización.
La enfermedad evoluciona en tres fases: incubación (sin alguna manifestación, puede durar hasta 45 días), inicial (aparecen los primeros síntomas, que se producen bruscamente, con fiebre sobre 38°, dolor de cabeza, dolores musculares y dolor de huesos) y de compromiso respiratorio (la persona se agrava rápidamente, con complicaciones del corazón y pulmones, que llevan a una insuficiencia respiratoria en pocas horas, motivo por el cual debe ser trasladada al centro de urgencia más cercano de inmediato).
Este tipo de casos se debe notificar, de manera de ponerse en práctica diversas acciones tendientes a proteger a sus contactos más cercanos y al resto de la comunidad, así como a desinfectar la vivienda o edificio involucrado.
Para transmitirse, el virus hanta infecta a diferentes ratones silvestres, como el ratón colilargo, sin provocarles enfermedad. Este roedor vive en terrenos cuya superficie está cubierta por lo menos en un 70% por malezas y arbustos y a una distancia no mayor de 20 metros de cursos o fuentes de agua.
Los roedores silvestres son los reservorios del virus hanta, lo cual permite suponer que, dada su amplia distribución en todo el hábitat, la enfermedad puede estar presente en cualquier lugar donde éstos existan.
En relación con la forma de transmisión de la enfermedad al ser humano, cabe mencionar que el ratón infectado elimina el virus a través de la orina, las heces y la saliva, y éste se transmite al ser humano fundamentalmente a través de la vía respiratoria.
De esta manera, la enfermedad ser transmite por:
– Respirar pequeñas gotas frescas o secas, o aire contaminado por saliva, orina o excrementos de un ratón infectado.
– Ingerir alimentos o agua contaminados con orina, heces o saliva de estos roedores.
– Tener contacto directo con excrementos o secreciones de ratones infectados (por ejemplo, tocar ratones, vivos o muertos, con las manos descubiertas; contacto directo de heridas con ratones o su orina, saliva o heces).
– Tocar cualquier objeto donde haya sido depositado el virus (herramientas, utensilios, muebles, ropa) y luego acercar la mano a la nariz, ojos o boca.
– Ser mordido por un ratón infectado.
– No existe evidencia de transmisión del virus por insectos, animales domésticos o ganado.
– La infección por vía respiratoria ocurre en lugares cerrados y con presencia reciente de ratones, por lo que la transmisión es poco frecuente en lugares abiertos, expuestos al viento y al sol.
Se consideran de riesgo de contraer la enfermedad las siguientes situaciones: habitar viviendas con ratones en su interior; ocupar cabañas, galpones o bodegas previamente deshabitadas, con ratones en su interior; limpiar o trabajar en graneros, bodegas de leña u otras dependencias con ratones en su interior; plantar o cosechar granos en el campo; acampar o caminar por áreas infestadas por ratones; residir o visitar áreas en que la población de ratones silvestres haya tenido un crecimiento explosivo.
Por estos motivos, la infección por hanta virus se puede prevenir teniendo en cuenta las siguientes recomendaciones:
– Si vive, trabaja o está de vacaciones en una zona donde hay roedores: no ingrese en habitaciones o recintos que hayan permanecido cerrados por algún tiempo, sin antes haber ventilado durante 30 minutos; mantenga las malezas y pastizales cortados a ras de suelo y despejado de desechos y escombros un radio de 30 metros alrededor de la vivienda; selle con planchas de lata, pegada y clavada, con cemento u otro material firme las aberturas que tengan un diámetro igual o mayor a medio centímetro, en escuelas, viviendas, galpones y bodegas.
– Siempre: mantenga medidas generales de higiene en su cocina y utensilios; guarde los alimentos en recipientes cerrados y no deje restos de comida sobre mesas, muebles, piso, etc.; guarde la basura en recipientes con tapa. Si no hay recolección de basura, entiérrela a 30 cm. de profundidad y a 30 metros de la vivienda; mantenga protegidas y tapadas las fuentes de abastecimiento de agua; mantenga la letrina o fosa séptica en buenas condiciones de higiene; ventile las bodegas y leñeras de la casa antes de ingresar; no elimine a los depredadores naturales de ratones, como lechuzas y culebras.
– Si acampa: evite hacerlo en lugares donde se advierta presencia de roedores; no instale carpas ni haga picnic en áreas próximas a desperdicios o pilas de madera o en lugares con pastos o malezas; use carpas con piso, de lo contrario, no duerma a ras de suelo; mantenga los alimentos en envases herméticamente cerrados; lave inmediatamente después de usar los utensilios de cocina, platos y cubiertos; elimine rápidamente la basura, como se indicó anteriormente; beba sólo agua potable, embotellada o hervida; no elimine a los depredadores naturales de ratones, como lechuzas, búhos, zorros, gato montés y culebras.
– Si detecta presencia de roedores: antes de ingresar al recinto, ventile durante 30 minutos; rocíe el ambiente, excretas u orina de ratón y los lugares de anidación, madrigueras y senderos transitados por ratones con una solución de agua con cloro o detergente, protegiéndose previamente la boca y la nariz con una mascarilla o un pañuelo; coloque trampas de resorte, con cebo (avena machacada); elimine todos los elementos que permitan la anidación, reproducción y alimentación de ratones (cartones, papel, ropas en desuso, maderas acumuladas, etc.).
– Si encuentra roedores muertos: cúbrase la nariz y la boca con una mascarilla o un pañuelo; antes de tomarlos, protéjase las manos con guantes de goma o bolsas plásticas; rocíelos con una solución de agua con cloro; colóquelos en una bolsa plástica doble; tire la bolsa con ratones en el tarro de basura.
– Si presenta síntomas de gripe fuerte y repentina: busque atención médica, evite automedicarse, y haga saber que ha estado en contacto con roedores o en lugares de riesgo.
Fuentes: Boletín de Vigilancia Epidemiológica El Vigía, Vol. 1, Nº 5, Nov.-Dic. 98. Departamento de Epidemiología, Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación. También Medline Plus (enciclopedia médica en español, servicio que ofrece la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos y los Institutos Nacionales de Salud). En Internet: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish.
Este contenido no está abierto a comentarios

