INAUGURARON LA RURAL Y ESPERAN PARA ESTE AÑO UN RÉCORD DE PÚBLICO
A las 9 de la mañana, los paisanos enfilaban con sus preciosas vacas preñadas para hacerles el tacto, justo al lado del sector de acreditación de periodistas. A esa hora, con faena plena, se abrían las puertas de la 120«ø Exposición Internacional de Ganadería, Agricultura e Industria, en el predio de Palermo, la tradicional Rural que una vez al año trae el campo a la ciudad.
Estaban el jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Telerman, el subsecretario de Agricultura, Javier De Urquiza, el ministro de Hacienda porteño, Guillermo Nielsen, y el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens.
“Esta edición de Palermo debe ser, como todos los años, un gran evento popular”, dijo Miguens, y dio en una de las claves de lo que puede ser esta muestra: si el año pasado hubo 750.000 visitantes, este año esperan llegar al millón. “Esta vez coincide con las vacaciones de invierno, de manera que esperamos la llegada de mucha gente del interior del país, y de chicos”, dijeron a Clarín fuentes de la Rural.
Para los pequeños habrá un sector especialmente dispuesto: la Granja Educativa, donde podrán participar de actividades como esquila de ovejas y tambo de vacas y ovejas. Estarán cerca de los animales que no faltan en el campo, y también de una llamada “escuela de equitación” en los que habrá “Pamperitos” del tamaño de los chicos. Más allá de esto, para ellos las grandes atracciones son los conejos, limpios como los de peluche de juguetería, y también las máquinas agrícolas del tamaño de dinosaurios.
Un dato: la entrada general cuesta 10 pesos, pero para menores de 8 años el ingreso es gratuito. Los jubilados tendrán el acceso libre los lunes y martes. Otro dato: los precios, como es habitual, no son los más económicos. Comer un choripán mirando algún desfile en la tribuna principal cuesta 4 pesos; la gaseosa, 3,50; la cerveza, 5,25.
Ayer, en el primero de sus 13 días, la Rural largó a media máquina. Algunos expositores, los menos, todavía se dedicaban a poner a punto los stands. En el pabellón “de las vacas”, los peones acicalaban a los animales: los lavaban, los “sopleteaban” y no faltaba el que le daba un toque manual, una especie de peinado.
La inauguración oficial será mañana a las 10. Mientras la muestra calentaba motores, los directivos de la Sociedad Rural hicieron un paseo por el futuro: miraron la maqueta de lo que será el centro de eventos a construirse sobre un área aproximada de 11.000 metros cuadrados, con una inversión estimada en 20 millones de dólares. Señal de que hay Rural para rato.
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