INCAUTAN CANNABIS QUE PROVENÍA DE PARAGUAY
Unos 400 kilos de marihuana fueron secuestrados ayer en un campo de la localidad de Sanford, a 55 kilómetros de Rosario, donde además se incautaron dos avionetas y dos camionetas y fueron detenidas cinco personas, una de ellas de nacionalidad brasileña. “Sabíamos que se violaba el espacio aéreo en el sur santafesino”, sostuvo ayer el jefe del Destacamento Móvil 2 de Gendarmería, Aldo Monzón. Pero esta es la primera vez que se logra secuestrar un avión con cannabis en esta zona, pese a que en los últimos años hubo tres procedimientos en Luis Palacios, Alvear y Pueblo Muñoz, en los que si bien se hallaron aviones no se encontró droga (ver aparte). En cambio, los allanamientos en el norte de la provincia son más comunes, así como también las pistas de aterrizaje clandestinas.
El operativo comenzó alrededor de las 14.30 de ayer en un campo ubicado en el kilómetro 730 de la ruta 33, en jurisdicción de la localidad de Sanford (en el departamento Caseros), y estuvo a cargo de personal de Gendarmería, desde donde aseguraron que el “hallazgo” fue consecuencia de una investigación que venía realizando la sección Inteligencia de esa fuerza en Corrientes desde el año pasado, con colaboración de Rosario.
Para poder atrapar a los traficantes, Gendarmería montó un fuerte operativo y –según explicaron–, tenían varias personas vigilando el campo y también la zona en la que el avión se embarcaba, en Paraguay. Cuando confirmaron que la aeronave había partido desde el vecino país, Gendarmería colmó la zona cercana al campo con unos 50 agentes. Ese era el último vuelo que partía de Paraguay con destino al campo en cuestión y esperaron a que “la última carga del día” llegara a ese lugar para efectuar el procedimiento.
EL PROCEDIMIENTO
La zona estaba plagada de gendarmes de distintas provincias. Un grupo compuesto por unos 15 robustos agentes vestidos de civil se escondió en un monte cercano. Otros agentes patrullaban en moto, mientras que un tercer grupo se movía en varias camionetas doble cabina.
Todos ellos esperaron que la avioneta descendiera en el campo, donde hay una pista de aterrizaje. Cuando el piloto tocó tierra, los gendarmes comenzaron a aparecer desde sus escondites y los atraparon ‘in franganti’. El piloto intentó volver al avión, pero no lo logró.
Según explicó el comandante mayor Aldo Monzón, el avión es un Cessna 180 que era tripulado por un piloto brasileño que llevaba como acompañante a un hombre oriundo de la localidad cordobesa de General Baldissera, cercana a Corral de Bustos. Abajo, esperando, se encontraba el hermano del copiloto y un hombre mayor que era el cuidador del campo. Todos ellos quedaron detenidos en el lugar.
En el interior de la aeronave, los gendarmes encontraron cerca de 50 kilos de droga distribuidos en panes que pesaban poco menos de dos kilos cada uno. En un depósito del mismo campo los pesquisas dieron con dos camionetas: una de ellas cargada con 350 kilos de marihuana, también fraccionada en panes de un peso similar. La carga era transportada en bolsas de arpillera, que de acuerdo con los investigadores evita que la mercadería se moje y tiene mayor resistencia que otros materiales. El valor comercial de la sustancia incautada es de un millón de pesos, según estimaron los gendarmes.
Monzón sostuvo que esta carga había llegado al campo durante otros vuelos que se realizaron desde Paraguay. En el mismo galpón secuestraron un avión para fumigaciones que, de acuerdo con una inscripción en su fuselaje, pertenece al dueño del campo, que se dedica a esa actividad.
La agencia Telám difundió ayer las identidades de las personas arrestadas en el procedimiento.Uno de ellos fue identificado como Joaquín Ignacio de Campos, de 51 años y de nacionalidad brasileña. Era quien piloteaba la avioneta con la droga. Los hermanos apresados son Jorge Antonio y Sergio Daniel Zacnun, domiciliados en Baldissera. Una de las fuentes sostuvo que ambos son transportistas, aunque uno de ellos ya tenía antecedentes por contrabando. Ninguno de los apresados en el campo estaba armado, confió un vocero policial.
El quinto arrestado fue el dueño del campo, identificado por Télam como Hugo Cagliani, quien fue abordado por los gendarmes cerca de las 18, cuando ingresaba a un estudio jurídico de la localidad de Casilda. El hombre es conocido en la zona ya que se dedica a fumigar campos, actividad para la que utiliza los aviones y su pista de aterrizaje.
En tanto, el cuidador del campo es José V., un hombre mayor que según fuentes del caso podría estar ajeno a la actividad delictiva.
ESPACIO AÉREO SANTAFESINO
Sobre el tráfico de droga por aire, Monzón sostuvo: “Sabíamos que se viola el espacio aéreo del sur santafesino, pero es la primera vez que incautamos droga”. Y agregó: “El espacio aéreo es incontrolable”.
Los gendarmes relacionaron a estos traficantes con un hecho ocurrido el 18 de julio pasado, muy cerca de la localidad correntina de San Roque, donde se estrelló un avión cargado con 420 kilos de marihuana. A 70 metros de la avioneta habían encontrado el cuerpo del piloto, Néstor Julio “Nono” Pintos, que residía en Buenos Aires. Este hombre está mencionado en el expediente en el que se investiga otro hecho de tráfico de droga ocurrido en Buenos Aires, en el que fue detenido el célebre Oscar “King Kong” Cardozo, desde anteayer preso en la cárcel de Coronda.
SOSPECHA
Según la pesquisa, el mismo 18 de julio toda la profusa cartelería identificatoria de la actividad de fumigación fue quitada del campo de Cagliani. Los investigadores creen que intentaba desviar los ojos de las fuerzas de seguridad de su pista de aterrizaje, aunque hasta el momento no hay pistas firmes que lo vinculen con esta banda.
Si bien todas las fuentes consultadas precisaron que la droga es de origen paraguaya, una de las hipótesis es que los aviones parten sin la marihuana desde el vecino país y la sustancia es incorporada una vez cruzada la frontera, ya del lado argentino.
Hasta allí el cannabis se pasa a través de balsas, o pasadores, algo común en las zonas de frontera.
También sostuvieron que el destino de la sustancia era la provincia de Buenos Aires, la que los pesquisas consideran el principal centro de distribución del país.
DOS MAGISTRADOS, DOS ÓRDENES Y DOS FUERZAS PARA UN MISMO OPERATIVO
Tres policías federales estaban presentes en la fría y ventosa tarde en el campito de Sanford y al menos dos de ellos tenían las caras “marcadas” con lo que parecían ser incipientes moretones. No disimulaban su fastidio y buscaban el contacto con los periodistas para dar su versión de los hechos: la investigación era de ellos pero, a partir de un predominio numérico, los gendarmes se la birlaron en sus narices.
“Hubo piñas”, decía un «Federico» que prefirió no ser identificado. “Teníamos dos testigos y ellos los subieron a una camioneta y los sacaron afuera del campo”, se refirió el «azul» en referencia a los «verdes». Y completó: “Veníamos haciendo inteligencia y encima tuvimos que comernos que nos detuvieron en Casilda y nos pintaran los dedos”.
Es que según la versión de los federales, ellos seguían la pista de esta banda por orden de la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado, y llegaron al unísono con los gendarmes: “Nosotros estábamos en el monte y empezamos a correr a pie cuando llegaba la avioneta. Pero ellos venían en motos y nos pasaron”.
En cambio, para Gendarmería –que trabaja por orden del juez federal correntino Carlos Soto Dávila– otra era la historia: “Ellos llegaron diez minutos después. Eran tres tipos de civil sin identificación que cayeron cuando estaba todo cocinado y ya habíamos hecho las detenciones e incautado la carga”, explicaron algunos gendarmes consultados.
LOS OTROS TRES DESCENSOS SOSPECHOSOS
Entre noviembre de 2003 y agosto de este año se detectaron por lo menos tres aterrizajes de emergencia de avionetas en aparentes pistas clandestinas ubicadas en los alrededores a la ciudad de Rosario, aunque nunca se incautó droga.
El último descenso forzoso de una aeronave ocurrió el 2 de agosto pasado, en un campo de la localidad de Luis Palacios, donde bajó un Cessna monomotor tripulado por un piloto rosarino y un ciudadano paraguayo que aparentemente estaba probando si la pequeña nave resistiría un vuelo hasta Paraguay. Estas dos personas fueron detenidas junto a otro hombre proveniente de Paraguay, que estaba alojado en un hotel de Roldán.
Luego de un par de horas de demora, tanto el piloto como los aparentes pasajeros fueron liberados, aunque las sospechas sobre el incidente nunca se disiparon.
El antecedente anterior se remonta a febrero de 2004, cuando una avioneta debió aterrizar de emergencia muy cerca del arroyo Frías, próximo a la localidad de Alvear.
Mientras el piloto sufrió algunos golpes y era trasladado a un centro asistencial de Rosario, el dueño de la nave se la llevó sin autorización hasta la localidad de Uranga, algo que también generó suspicacias.
En tanto, en noviembre de 2003, otra avioneta que aparentemente había salido de Firmat cayó en un campo de la localidad de Pueblo Muñoz y se incendió. Aunque el piloto resultó ileso, los policías que llegaron al lugar no lo pudieron hallar sino hasta varias horas después. En esta oportunidad, tampoco encontraron ninguna sustancia.
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