INCAUTAN TONELADA Y MEDIA DE CARNE VACUNA EN SAN GENARO
El secuestro de casi 1.500 kilos de carne vacuna -proveniente de la faena clandestina- y unos 200 cerdos sin ningún tipo de identificación fue el saldo de un procedimiento realizado ayer en el distrito San Genaro, departamento San Jerónimo.
El operativo, del que tomaron parte agentes de Bromatología; Senasa; Guardia Rural Los Pumas y el ministerio de la Producción, se concretó ayer a metros de la intersección de las rutas 34 y 65.
Fuentes calificadas indicaron que “en la zona del criadero había una suerte de galpón para la venta de carne vacuna al público, una camioneta sin patente que era utilizada para recorrer la zona para vender y/o para cargar hacienda robada y abatida a tiros”.
Incinerador
“Los 1.400 kilos de carne vacuna que fueron decomisados y que se comercializaban al público fueron enviados al incinerador de un frigorífico de la localidad de Carcarañá en tanto que los 200 cerdos fueron secuestrados por las autoridades sanitarias”, publicó hoy el portal Agrodiario.
Inspectores y lugareños no podían creer lo que se veía en la zona ya que no se encuentra a la vista directa del público “pero el panorama era patético e increíblemente espeluznante”, relató hoy una fuente consultada.
Los inspectores se encontraron al ingresar al establecimiento con “1.400 kilos de carne de carne vacuna que era comercializada entre público que se acercaba al lugar y desde donde partía una camioneta para distribuir en comercios de la región “.
El propietario no pudo justificar su procedencia y ante la duda “fueron decomisados junto a chacinados y enviados a la quema en digestor en un frigorífico de la ciudad de Carcarañá”.
Disparos
Otra de las irregularidades fue el descubrimiento de “numerosas cabezas de ganado vacuno con disparos de arma de fuego, casi 300 osamentas dispersas en el campo, cueros sin marca, carnes en descomposición en los corrales de los cerdos, falta de coincidencia entre los dichos por el dueño y la realidad encontrada”, según un vocero calificado.
“Estos animales -según voceros de la zona- casi con seguridad provienen del abigeato, faena clandestina y que por algún mecanismo podrían llegar a algún proveedor del Estado, incluyendo algún establecimiento carcelario, cuestión que deberá determinar la investigación”.
Hacia arriba
“De cualquier manera la policía ya adoptó las medidas para poder continuar investigando y determinar el origen de la carne, los cueros, osamentas, compradores, sistema de ventas, vehículo, etc.
Se trata ahora de determinar el circuito utilizado para la distribución y hasta que puntos de venta llegaron los cortes (carnicerías, venta directa, organismos, etc) ya que a partir de allí se podrá determinar la posibilidad de enfermedades transmitidas por estos animales que carecen totalmente de control sanitario”.
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