INCIDENTES DURANTE UNA HUELGA GENERAL EN FRANCIA
Francia amaneció paralizada por la huelga general convocada por estudiantes y sindicalistas contra el contrato de primer empleo (CPE) que sumergió al país en una profunda crisis política y social. En las calles, miles de personas desfilan con una sola consigna: “No al CPE”. En tanto, el servicio de transporte funciona con un cronograma de emergencia lo que dificulta el traslado de muchos a sus puestos de trabajo.
El fantasma de la violencia en manos de los “rompedores” o “casseurs” de los suburbios que tanto se temía explotó al comienzo de la movilización cuando un centenar de agitadores intentó entrar en un supermercado y rompió los vidrios de un bar. La policía detuvo a varios de los presuntos agresores, en su mayoría encapuchados y enmascarados, También golpearon a manifestantes para robarles los bolsos y dinero.
Lo situación se repitió cuando otro grupo de manifestantes llegó a la Plaza de la República de París y chocó con miembros de la seguridad desplegada por los sindicatos. Este grupo ingresó corriendo por el flanco izquierdo de la manifestación después de haber robado varios teléfonos celulares y cámaras fotográficas, perseguido por los sindicalistas encargados de mantener el orden.
La huelga se hace sentir fuerte en el sector del transporte -aviones, trenes y metro-, y en las escuelas, donde casi la mitad de los docentes no concurrieron esta mañana, según dijeron fuentes locales. Al menos 25 universidades están en huelga y ocupadas. También el personal de la Torre Eiffel, símbolo de la capital francesa, adhirió a la huelga, y el monumento permanece cerrado hasta las 18.30 locales.
Los sindicatos advierten que sólo se sientan a una mesa de negociación con el gobierno sólo si retiran el polémico CPE, el contrato para los jóvenes menores de 26 años, que pueden ser despedidos sin motivo dentro de los dos años. “Somos más de tres millones hoy en las calles, es algo histórico, es impensable que el Primer ministro (Dominique de Villepin) permanezca inflexible en su posición”, afirmó el líder de la CGT, principal sindicato del país. “Para nosotros sólo hay una solución, que esa reforma sea retirada”, sostuvo.
En medio de las masivas manifestaciones, el premier Dominique de Villepin rechazó hoy “retirar” el CPE, desoyendo los reclamos de los sindicatos, aunque continuó con la línea de manifestarse “abierto” a las modificaciones que no sean de “orden legislativo”. El llamado de de Villepin sonó aislado cuando el rechazo al CPE es masivo y general, según todos los sondeos.
El conflicto sigue generando cortocircuito en el seno del gobierno. El ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, salió nuevamente a diferenciarse del premier De Villepin. Y otra vez propuso “suspender la aplicación del CPE” durante las negociaciones con sus aliados sociales, para buscar “un acuerdo”.
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