INCIDENTES EN EL CACEROLAZO ORGANIZADO POR LOS INUNDADOS
Unos 300 vecinos de barrios de la ciudad de Santa Fe afectados por las inundaciones de abril pasado realizaron anoche un cacerolazo frente a la Casa de Gobierno en reclamo por el resarcimiento total de las pérdidas que sufrieron. La protesta, que había comenzado en forma pacífica, se tornó violenta cuando un grupo de manifestantes destruyó las vallas de contención, quemó colchones y almohadas, y rompió los vidrios de la Casa Gris. Mientras todo esto ocurría y la policía formaba un cordón para impedir el acceso de la gente al edificio, el gobernador Jorge Obeid no se hallaba en el lugar, ya que permanecía en Rosario.
La protesta fue protagonizada por vecinos de los barrios Santa Rosa de Lima, Centenario, Villa del Parque, Alfonso, Barranquitas, San Lorenzo, Roma, San Agustín, Yapeyú, Villa Oculta, y de la localidad de Recreo. Agitando banderas argentinas y pancartas, los manifestantes rechazaron la puesta en práctica de la ley de reparación económica excepcional por parte del gobierno provincial, y pidieron la indemnización total por las pérdidas sufridas tras la creciente del río Salado.
Los reclamos se tornaron violentos cuando varias personas arrojaron bombas de estruendo contra la puerta de la Casa de Gobierno, destruyeron las vallas que separan el edificio de la Plaza de Mayo y rompieron los vidrios de la fachada. Personal de la Guardia de Infantería permanecía anoche en el interior de la Casa Gris, a fin de impedir que la protesta se extendiera al hall del edificio. En tanto, un discreto grupo de policías montó guardia en las inmediaciones del lugar, aunque no debió intervenir en la protesta.
“¿Quién me va a dar todo lo que perdí? Nos dieron 4 mil pesos y creen que con eso van a reparar 20 años de trabajo”, dijo María, vecina del barrio Alfonso. Por su parte, Cristina, de barrio San Lorenzo, aseguró que aún no pudo retornar a su casa, debido a las pérdidas sufridas y que muchos vecinos “están afectados económica y emocionalmente”.
Vecinos de distintas zonas comenzaron a movilizarse durante la tarde de ayer para finalmente confluir, poco después de las 21, en la plaza 25 de Mayo, frente a la Casa Gris, sede del gobierno provincial, con la idea de entregar un petitorio destinado al gobernador Jorge Obeid y al titular del Ente de Reconstrucción, Juan Carlos Forconi. Los vecinos se oponen a las decisiones del ente, que recientemente dispuso que los resarcimientos económicos serían fijados teniendo en cuenta los daños sufridos por las viviendas en base a un informe de Catastro, lo que generó el rechazo de los damnificados. A su vez, la nueva normativa estableció que les descontarán del total indemnizatorio los 5 mil pesos que ya recibieron los inundados de parte del gobierno provincial.
“No dejaremos que sigan despojándonos de nuestros derechos como ciudadanos, como ser el derecho de tener, según dice la Constitución, viviendas dignas como teníamos antes del 29 de abril de 2003”, puntualiza un comunicado de la Agrupación de Vecinos Autoconvocados que se dio a conocer ayer a la mañana indicando los motivos y la modalidad de la protesta que se realizó anoche. “Salgamos a la calle con cacerolas, tapas, redoblantes y cualquier elemento que pueda resonar en los oídos de los políticos”, continúa diciendo el texto en el que se indicaba que la marcha sería “pacífica, sin cortes ni quema de cubiertas”.
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