INCIDENTES EN LOS ACTOS QUE ENCABEZÓ KIRCHNER EN TUCUMÁN
El presidente Néstor Kirchner participó del tradicional Tedeum por el 188° aniversario de la declaración de la Independencia en la Catedral de la ciudad de San Miguel de Tucumán, mientras que manifestantes opositores a la gestión del gobernador tucumano, José Alperovich, provocaron una serie de incidentes.
El jefe del Estado fue recibido por el monseñor Luis Villalba, arzobispo de la provincia, quien pronunció la homilía durante la celebración iniciada en la Catedral.
Al término del oficio religioso, Kirchner djo que, “lamentablemente, el clientelismo político existe” y convocó a “luchar entre todos” para “terminar con esta cultura horrenda”.
Las palabras del Presidente fueron una respuesta a la homilía pronunciada por el arzobispo tucumano, que planteó que “el pueblo no puede seguir viviendo de la dádiva, que da lugar al clientelismo” sino que “quiere trabajar dignamente”.
Luego, el jefe del Estado visitó la Casa Histórica donde se firmó la Declaración de la Independencia y, poco después del mediodía, en un acto en la Gobernación, firmó además una serie de convenios de obras públicas por más de 100 millones de pesos.
El Presidente viajó acompañado por los ministros del Interior, Aníbal Fernández; de Defensa, José Pampuro; de Planificación Federal, Julio De Vido; y de Salud, Ginés González García, además de los secretarios de Cultura, Torcuato Di Tella, y de Obras Públicas, José López; de la titular del Banco Nación, Felisa Miceli, y de los diputados Vargas Aignasse, José Falú, Stella Maris Córdoba y Susana Díaz.
Disturbios
Grupos opositores al gobernador tucumano y seguidores del mandatario provincial se enfrentaron a golpes, palos y piedras en una de las esquinas de la Plaza Independencia, a metros de la Casa de Gobierno y del palco oficial donde el presidente Kirchner iba a pronunciar un discurso por la fecha patria.
Kirchner y Alperovich salieron a saludar por uno de los balcones de la Casa de Gobierno provincial pero inmediatamente entraron ante insultos y silbidos de manifestantes de partidos de izquierda y sectores piqueteros.
El Presidente, acostumbrado a romper protocolos para mezclarse con la gente, esta vez caminó entre los límites del cordón formado por efectivos de seguridad hasta llegar a la Casa de Tucumán, donde cumplió con el acto simbólico de dejar una ofrenda floral en homenaje a los convencionales que firmaron el acta de la Independencia en 1816.
Si bien los incidentes se produjeron en el marco de cuestionamientos a la gestión local, fue el primer acto en que hechos violentos acompañaron la presencia del presidente Kirchner en sus trece meses de gestión.
La protesta fue una continuidad de los incidentes que se habían producido entre sectores afines y opositores a la gestión de Alperovich.
“Le dije al Presidente que voy a dar la vida por cambiar Tucumán, quizás algunos no quieren cambiar la provincia y por eso quisieron aguar una fiesta”, dijo Alperovich dentro del Salón Blanco de la Casa de Gobierno.
Mientras el Presidente se encontraba esta mañana en la Catedral participando del tradicional Tédeum por el 9 de Julio, dirigentes de los desocupados de la construcción se enfrentaron con sectores aliados al gobierno de Alperovich.
Los seguidores del mandatario fueron movilizados especialmente para neutralizar la llamada marcha de gremios estatales organizada contra la administración provincial.
Hubo palos, piedras y golpes, mientras que Celso Sosa, líder del grupo de desocupados de la construcción, fue uno de los heridos.
Además se produjeron dos detenciones entre los manifestantes, presuntamente pertenecientes a la localidad de Banda del Río Salí.
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