INCORPORAN QUINCE CONTRAVENCIONES EN EL NUEVO CÓDIGO DE CONVIVENCIA
La reincidencia, la creación de zonas rojas para el ejercicio de la prostitución, la prohibición de vender alcohol por las noches (aunque no para la venta por delivery), el suministro de material pornográfico a menores de edad son algunas de las quince nuevas figuras que tiene, desde la madrugada de ayer, el Código Contravencional porteño, finalmente sancionado por completo por la Legislatura local.
El nuevo texto de convivencia obtuvo, además, el okay de varios de los máximos representantes del ambiente político local (Aníbal Ibarra, Mauricio Macri y Patricia Bullrich), pero fue duramente criticado por piqueteros y trabajadoras sexuales, y recibió objeciones de parte de varios de los diputados que lo sancionaron.
Comparado con el Código vigente (el nuevo entrará en vigor 90 días después de su publicación en el Boletín Oficial de la Ciudad), la controvertida norma votada entre comienzos de julio y fines de septiembre cuenta con más artículos, varias figuras nuevas y la incorporación de penas específicas para cada contravención.
Las novedades
De los 84 artículos del Código actual se pasará, entonces, a los 123 redactados en el nuevo. Y se sumarán así las zonas rojas para la prostitución, actualmente prohibida en la vía pública, y la reincidencia (se agrava en un tercio la pena en el caso de repetirse la infracción), figuras salientes entre las novedades que presenta el texto cuya votación finalizó a las 3.30 de ayer, después de casi nueve meses de discusiones.
Los diputados porteños también sancionaron una nueva pena: la interdicción de cercanía. El límite fijado para acercarse a un tercero, siempre y cuando así lo disponga un juez, será de 200 metros.
Las otras nuevas contravenciones serán:
La prohibición de vender alcohol entre las 23 y las 8, con excepción del reparto domiciliario y de las actividades específicamente autorizadas (discotecas, por ejemplo).
Arrojar sustancias insalubres en lugares públicos.
Espantar o azuzar animales cuando ello resulte peligroso para terceros.
Alterar la identificación de sepulturas.
Perturbar ceremonias religiosas o servicios fúnebres.
La presencia de menores en espacios no autorizados. En ese caso, la sanción se aplicará sobre el dueño, gerente o director del establecimiento.
El suministro de material pornográfico o de productos farmacéuticos a menores.
El uso indebido por parte de ex funcionarios de credenciales o distintivos oficiales.
Frustrar una subasta pública.
Alterar el programa de un espectáculo sin previo aviso.
Ingresar o permanecer en un local contra la voluntad del titular del derecho de admisión.
Las repercusiones
Lógicamente, así como resultó difícil y desgastante la ingeniería política requerida para alcanzar consensos, casi todos los legisladores mostraron algún tipo de descontento con la sanción del nuevo Código de Convivencia.
“Hay un avance, pero es insuficiente en el tema de los piquetes, la prostitución y la venta ambulante”, opinó Jorge Enríquez (Juntos por Buenos Aires). “Este Código es mejor que el anterior, pero no es todo lo bueno que hubiéramos querido porque fue muy complicado conseguir los acuerdos para cada artículo”, agregó Marcos Peña (Compromiso para el Cambio). “Es muy duro, a mí no me gusta. No me parece que los arrestos ayuden a la convivencia y tampoco estoy de acuerdo con la reincidencia”, señaló Norberto La Porta (Partido Socialista). “Yo no le veo mayor aplicabilidad que al Código vigente”, analizó Jorge Giorno (Partido de la Ciudad).
En ese contexto, más lógico resultó el pataleo de piqueteros y trabajadoras sexuales. “Es una limitación a los derechos y garantías que rigen en una sociedad”, comentó Néstor Pitrola (Polo Obrero). “Es reaccionario y gorila”, se quejó la mujer de Raúl Castells, Nina Pelozo. “Es una provocación fascista que invita al descontrol”, amenazó el coordinador del Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) Aníbal Verón, Juan Cruz Daffunchio. “Esto no va a impedir que la gente salga a la calle a reclamar”, vaticinó Oscar Kuperman, conductor de la Coordinadora de Unidad Barrial (CUBA).
Elsa Caballero, secretaria adjunta de la Asociación Mujeres Meretrices Argentinas (Ammar), adelantó que la oferta de sexo en la v ía pública no se modificará: “Si resistimos en los peores momentos de la dictadura, no nos van a sacar ahora”.
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