INDAGARÁN A JORGE MASSAT POR ENRIQUECIMIENTO ILÍCITO Y MALVERSACIÓN DE FONDOS PÚBLICOS
Jorge Massat junto a los ex senadores justicialistas Emilio Cantarero, Remo Costanzo y Alberto Tell, serán indagados por la justicia federal, acusados de haberse enriquecido de manera ilícita en su paso por la Cámara alta.
El juez federal, Jorge Urso, citará a los cuatro ex legisladores para los primeros días de febrero, cuando deberán concurrir a los tribunales de Comodoro Py para defenderse de las imputaciones recabadas en su contra, confirmaron a LA NACION fuentes judiciales cercanas al magistrado.
Cantarero, Costanzo y Tell, muy comprometidos en la causa por los presuntos sobornos en el Senado para destrabar la reforma laboral, deberán demostrar su inocencia, al igual que Massat, ya que la figura penal del “enriquecimiento ilícito” impone la inversión de la prueba.
Urso también analiza citar a indagatoria a otros senadores nacionales, entre los que se destaca el ex titular del bloque justicialista Augusto Alasino, aunque el magistrado federal esperará los resultados de algunos informes, precisaron las fuentes.
El juez reasumió la instrucción de la investigación penal que estaba en manos del fiscal federal Paulo Starc por presunto enriquecimiento ilícito y malversación de caudales públicos.
Starc había quedado al frente de la investigación desde que el ex titular del Juzgado Criminal y Correccional N° 7 Adolfo Bagnasco se la delegó, en febrero de 2001, tras recibir una denuncia del abogado Ricardo Monner Sans por notorias diferencias sobre los fondos reservados que consignan las declaraciones juradas de Alasino y Cantarero.
En la causa también recalaron los informes patrimoniales sobre los senadores nacionales que el entonces juez federal Gabriel Cavallo recibió mientras instruía la investigación sobre los sobornos en el Senado.
Cavallo decidió entonces acotar su análisis de la evolución patrimonial de los legisladores a seis meses del año 2000 y girar la información excedente a la causa conexa.
Datos actualizados
Entre otros datos que figuran en la causa y que fueron actualizados hasta 2000, surgen los siguientes detalles:
Cantarero registraba un Renault 19, un Mazda 626, un BMW 325, un Peugeot 406 y una Mitsubishi Montero Intercooler, además de quince inmuebles (más otro a nombre de su esposa) y dos tarjetas de crédito “gold” y una normal. Declaró $ 1,49 millón de patrimonio ante la AFIP.
El ex senador es el que aparece más comprometido en la investigación sobre enriquecimiento ilícito, al igual que en la causa sobre las coimas en el Senado, en la que resultó determinante la confesión del ex secretario parlamentario Mario Pontaquarto.
Tell era dueño de doce propiedades (siete a nombre de su esposa y otra de sus hijos), cuatro tarjetas de crédito -una “platinum”-, cuatro automóviles y declaró un patrimonio total de $ 405.000 ante la AFIP.
En la Justicia figura un informe sobre un depósito en una caja de ahorros del Banco Galicia por $ 158.000 que el ex senador efectuó en julio de 2000; tres años después, Pontaquarto presentó una lista en la que figura que Tell habría cobrado $ 200.000 de coima en abril de 2000.
Costanzo tenía registradas a su nombre dos propiedades en Viedma para el año 2000. También, cinco automóviles (dos a nombre de su esposa) y tres tarjetas de crédito. Declaró $ 300.000 de patrimonio ante la AFIP a fines de 1999.
Massat llegó a poseer un patrimonio declarado de $ 565.099 y debió presentar su renuncia a su banca y a la presidencia del PJ santafecino por escándalos de denuncias sobre corrupción que lo implicaban de manera directa. No aparece involucrado por Pontaquarto en la negociación y cobro de sobornos.
Su sobrina Silvina Fantín de Soria le imputó en septiembre de 2000 el supuesto lavado de US$ 20 millones en Comercial Euroamericana SRL, una empresa que presidía su esposa.
Otros dirigentes santafecinos lo denunciaron, además, por enriquecimiento ilícito y reclamaron que Massat -ex titular de la estratégica Comisión Bicameral de Seguimiento de las Privatizaciones- justificara cómo pagó US$ 80.000 por una vivienda en el exclusivo barrio santafecino de Guadalupe, cuyo valor se cuadruplicó en poco tiempo, entre otras inversiones.
Otro senador investigado por la Justicia desde hace años es Alasino, quien para mediados de 2000 figuraba como titular de cuatro tarjetas de crédito “gold”, además de otras dos comunes, de una caballeriza con 72 ejemplares, pero de sólo un inmueble, en la Capital Federal. Declaró $ 848.000 de patrimonio ante la AFIP.
Pontaquarto afirmó que Alasino participó en una reunión en la Casa Rosada en la que el ex presidente Fernando de la Rúa ordenó “arreglar” con la SIDE el pago de sobornos para destrabar la reforma laboral.
Alasino también fue el eje de una denuncia por la construcción de una residencia en Concordia, valuada en 690.000 pesos/dólares, a la que se sumó el descubrimiento de un haras, 50 caballos de carrera y varios inmuebles, dos de ellos en la Capital Federal.
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