INDAGARON A LOS HINCHAS Y LIBERARON AL SECRETARIO
El secretario general de Boca, Luis Bartolomé Buzio, recuperó anoche su libertad por orden del juez de Instrucción Mariano Bergés, pero seguirá ligado a la causa por Asociación ilícita y falsificación de entradas, que se abrió el domingo tras el superclásico con River. Además, Bergés mantiene encarcelados a los 5 integrantes de la barrabrava de Boca y pidió la detención de Rafael y Fernando Di Zeo y de Armando Pereyra (alias El Oso), quienes están prófugos aunque José Monteleone, su defensor, ya solicitó la eximición de prisión. “El juez había pedido que los detuvieran el domingo, pero escaparon. El Rafa (jefe de la Doce) recibió un llamado a su celular en el medio de la tribuna. Levantó el pulgar en gesto de aprobación, reunió a su gente, se intercambiaron la ropa y se fueron por la platea. Cuando la policía fue a buscarlos, no los encontraron”, señaló una fuente del PROSEF, el organismo que preside Javier Castrilli.
Esposado y tapado con una frazada, Buzio fue trasladado ayer a la mañana desde la comisaría 24ª (donde había pasado la noche incomunicado) al juzgado de Bergés, junto a cinco integrantes de la barra brava de Boca. Una vez que completó la declaración indagatoria a la que lo sometió, el juez dispuso que de Tribunales fuera conducido al Departamento de Policía, donde quedó libre.
“Buzio es un hombre de bien, muy serio y absolutamente impecable. El juez está buscando una aguja en un pajar. Porque, lo de las entradas falsas es algo preocupante pero que venimos denunciando desde hace tiempo. El domingo debe haber habido no menos de cinco mil entradas falsas y no entendemos por qué se detuvo al secretario general del club”, lo defendió el presidente Mauricio Macri, quien determinó que el doctor Alejandro Pérez Chada se hiciera cargo de la defensa del detenido. “Así no hay sistema que funcione, si los controles —internos o externos— no se ejercen como se debe”, agregó el vicepresidente Pedro Pompilio, quien admitió que “Boca entregó internamente unas 2.200 generales y 3.500 plateas. Se anotaron en una lista los pedidos de políticos, deportistas, dirigentes, presidentes de otros clubes…”.
Además de Buzio, Bergés le tomó declaración indagatoria a Santiago Horacio Lancry (alias El Gitano), un empleado de seguridad de la Legislatura porteña, y a Guillermo Enrique Seisdedos, un integrante de segundo orden de la barra. Hoy deben declarar Raúl Armando Salas (alias El Gordo), quien se encarga de los micros que trasladan a La Doce; Sergio Antonio Revequi y Guillermo Leonardo Serminaro. “Mi cliente no tuvo nada que ver. Es socio de muchos años. Vamos a ver el expediente y pediremos su excarcelación. Sé que hay un video grabado que está secuestrado, nada más…”, le dijo a Clarín el doctor Fernando Soto, defensor de Serminaro. Los cinco siguen incomunicados y permanecen en la Unidad 28 de la Alcaldía de Tribunales.
Pero no todo termina acá. Ayer, se reunió el Consejo de Seguridad y analizó los videos y las fotos que se tomaron en el clásico. Y hoy, la Unidad Fiscal Móvil, que estuvo a cargo de Daniel Pablovsky, presentaría otra grave denuncia contra Boca en el juzgado de turno. Según averiguó Clarín, se trataría de una zona liberada por personal del club (controles y/o dirigentes) para facilitar el ingreso y los movimientos de la barra brava. Mañana, se reunirá el Comité de Seguridad y podría clausurar la Bombonera. “Castrilli nos quiere clausurar la cancha por las bombas de humo, las plumas y el maíz que tiraron los hinchas”, dijo Pompilio. “Eso es secundario. Boca es responsable de un hecho gravísimo. Ya se verá…”, anticipó una fuente de la seguridad.
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