INDEPENDIENTE QUIERE GANAR PARA VOLVER ARRIBA
En un verdadero periplo se convirtió el viaje de Independiente a esta ciudad. Dos horas de demora en Ezeiza marcaron el ritmo de un traslado que al técnico José Omar Pastoriza le hizo recordar a más de un vuelo copero de otrora. Epocas sin tecnología digital, donde pasar la barrera de Perú era como casi cruzar el Atlántico.
Hubo otras dos horas de espera en el tramo Lima-Quito luego de que el plantel hiciera noche en la capital peruana. La consecuencia fue un lógico agotamiento, multiplicado por el fastidio de las demoras. No bien llegaron al hotel Hilton Colón de esta ciudad hubo solo dos rutinas a seguir: merendar e ir a descansar. “Fue un viaje matador”, atinó a decir Horacio Cirriencione, uno de los preparadores físicos de Independiente. La misma sensación imperaba en los jugadores. El primer día de Independiente aquí fue, decididamente, para descansar y estirar los músculos a la noche en el Atahualpa. A las 20 hora local (las 22 de Argentina) el plantel se trasladó al estadio para reconocer la cancha y realizar trabajos físicos menores.
Pastoriza podría efectuar cambios importantes para enfrentar hoy a El Nacional. Se especula con la posibilidad de variantes en los nombres y en el esquema. El 4-3-2-1 que tan buenos resultados le dio en la Copa (está invicto y de ganar esta noche pasará a liderar el Grupo 5 y tendrá casi la clasificación asegurada) cambiará. La intención de Pastoriza sería jugar sin doble enganche con un dibujo táctico 4-4-1-1. No jugarían Manso ni Losada. Giménez, Carrizo, Quinteros y Ríos formarían la línea de cuatro volantes. Para el colombiano Jairo Castillo su debut copero tras una larga suspensión significaría jugar en la posición de enganche, mientras el uruguayo Sergio García volvería a ser el único punta, tal como aconteció una semana atrás en Avellaneda.
¿Un planteo especulativo? Para Pastoriza es una manera de ver y analizar el partido porque El Nacional, sin victorias en esta Copa, saldrá a jugarse el todo por el todo ante su público. “Ese no es un dato menor” le dijo el DT a Clarín. Hasta las últimas horas de anoche El Pato no le había hecho saber a los jugadores cuál sería el equipo titular. Pero, en su lenguaje futbolero, sin pecar de misterioso, expresó: “Es una posibilidad concreta que cambie de esquema”. Sobre la altura (Quito está a 2.800 metros del mar) el DT aseguró que es una cuestión menor. El único parámetro que tiene en su mente el entrenador al respecto es que hoy, Independiente esté a la altura de la circunstancias ante un rival que tiene mucho que perder si no logra la victoria.
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