INDESEABLES SECUELAS DEL FIN DE FIESTA EN RECOLETA
Pese al compromiso de los propietarios de boliches bailables, pubs y bares de calle San Martín, en la Recoleta, de implementar un servicio de limpieza de veredas, esta mañana los vecinos debieron armarse otra vez de mangueras, escurridores y agua lavandina para limpiar el frente de sus viviendas.
Se trata de una práctica ya habitual entre los residentes de la zona, quienes despiertan los domingos o feriados en medio de un paisaje deplorable donde abundan botellas rotas, plásticos y hasta desechos humanos.
Esta situación fue varias veces denunciada ante la Municipalidad a través de notas. En una de las últimas presentadas en el mes de febrero, que lleva la firma de varios vecinos, se enumeraron, una vez más, las situaciones “intolerables” que se repiten durante la noche.
“Tenemos que soportar la propagandista que instala sus móviles parlantes a niveles exagerados, el descontrolado e irrespetuoso estacionamiento de coches sobre los lugares de salida particulares, la presencia de carros tirados por caballos que se encargan de decorar de estiércol y las personas que defecan u orinan en el umbral, zaguán o puertas de nuestras casas”, expresa la nota dirigida al intendente municipal.
La semana pasada, el área de Control de la Municipalidad convocó a los titulares de estos locales de diversión nocturna con el objetivo de consensuar algunas medidas tendientes a mejorar la tensa convivencia con los vecinos y avanzar en un mayor control de las ordenanzas.
Durante el encuentro, según se pudo saber, se analizaron aspectos relacionados con la limpieza de las calles y veredas y también sobre otros relacionados con la insonorización de los locales y la seguridad fuera de éstos.
De la reunión nació el compromiso de los empresarios de implementar una experiencia piloto en materia de limpieza, que se puso en práctica este fin de semana largo.
PAISAJE DEPLORABLE
De todas formas y de acuerdo al testimonio de los vecinos, la situación no mejoró mucho.
“Ayer y esta mañana hubo personas que recogieron botellas y desperdicios sobre esa vereda (la de calle San Martín al 3.200), pero igual nosotros debimos salir a limpiar con agua y lavandina, como siempre”, expresaron a El Litoral.
Según contaron, esta tarea la realizan recién después de las 9.30 de la mañana, hora en que los clientes de boliches y pubs parecen abandonar definitivamente las inmediaciones en busca de un sueño reparador.
Antes del ingreso y a la salida de estos locales, la alta concentración de personas genera todo tipo de residuos, producto del consumo de alimentos y bebidas en los puestos de comida al paso y kioscos.
La buena predisposición de los vecinos por mantener limpias y agradables las calles de la Recoleta a veces no alcanza y entonces es posible que quien camine un domingo por la mañana por San Martín se tope con olores nauseabundos y basura de todo tipo.
Pero no sólo la limpieza es el factor de reclamo de los vecinos. La seguridad en las afueras de estos locales también preocupa y mucho, sobre todo porque en varias oportunidades debieron llamar a la policía luego de presenciar situaciones escandalosas que se producían en la calle.
En otras oportunidades, relataron, hasta fueron testigos de personas que tras violentar el acceso a un edificio ganaron los ascensores provocando la alarma generalizada entre los habitantes del lugar.
Este contenido no está abierto a comentarios

