INDULTO Y REDUCCIÓN DE PENAS A 12.000 CRIMINALES EN ITALIA
Una tormenta política de vastas consecuencias ha estallado en Italia por la nueva ley que indulta con reducciones de tres años de las penas a los condenados, que el presidente de la República, Giorgio Napolitano, firmó después de que la Cámara de Diputados y el Senado la votaron con una mayoría calificada de dos tercios. La medida alcanza a 12.756 condenados en 206 cárceles, sobre una población carcelaria de 63 mil personas. Ayer empezaron a ser liberados los primeros presos.
Ha sido un extraño, casi increíble espectáculo, para muchos deprimente, ver votar juntos a los principales partidos del gobernante centroizquierda del primer ministro Romano Prodi, con las fuerzas de la oposición, sobre todo Forza Italia, el partido del ex premier Silvio Berlusconi.
La medida es impopular aunque ha sido votada por las principales fuerzas políticas italianas y cuenta con el valioso apoyo del Vaticano. Hace cuatro años, el fallecido Papa Juan Pablo II reclamó un indulto general en una visita al Parlamento reunido para escucharlo y aplaudirlo.
El indulto favorece a los asesinos, ladrones y tóxicodependientes pero excluye a los mafiosos y otros tipos de delincuentes. Pero alarma a la población porque mucha gente peligrosa andará suelta. Lo más escandaloso es que los tres años de reducción de las penas favorecen a los principales protagonistas de los escándalos de corrupción, financieros y delitos contra la administración pública, además de a los responsables del “voto de intercambio” o sea a los políticos y mafiosos que compran y venden los sufragios en las elecciones.
El campeón de la batalla perdida para evitar la aprobación del indulto ha sido el famoso ex fiscal de la Operación Manos Limpias de la fiscalía de Milán, Antonio Di Pietro, que actualmente es ministro de Infraestructuras del gobierno de centroizquierda.
Di Pietro dijo que la centroizquierda “vendió su dignidad” cediendo a los chantajes de la coalición de Berlusconi. “La alianza de centroizquierda pagará muy caro este acuerdo bajo la mesa con Berlusconi y su partido Forza Italia”, agregó.
El indulto acelerará cualquier peligro de cárcel para personajes que han protagonizado en negativo la vida italiana de los últimos años. Como Cesare Previti, el abogado de Berlusconi y ex ministro de la Defensa, condenado por haber corrompido magistrados en varios escándalos. El mismo Berlusconi será beneficiado en los procesos que enfrenta si es condenado.
También Callisto Tanzi, responsable de un “crack” financiero de 14.000 millones de euros que ha arruinado a miles de accionistas que compraron acciones de la multinacional láctea Parmalat, probablemente no volverá a la cárcel, donde pasó solo seis meses de prisión preventiva, por los descuentos del indulto más otras chicanas que han movilizado a sus abogados.
Una multitud de otros grandes personajes de los escándalos italianos de los últimos años también se verán beneficiados. Y asesinos legendarios, como la joven Erika De Nardo, que mató a su madre y hermano, cumplirán muchos menos años de cárcel de los que merecen.
Los magistrados protestaron por el indulto pero han debido resignarse. Varios destacaron que en Italia está en completa crisis la certidumbre del cumplimiento de las penas.
Los parlamentarios de Forza Italia de Berlusconi votaron juntos con los Democráticos de Izquierda de D ‘Alema, la Margherita de Romano Prodi, Refundación Comunista y los radicales. La Liga Norte de Umberto Bossi votó en contra.
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