INFLACIÓN: PREOCUPA SEPTIEMBRE Y YA NEGOCIAN ACUERDOS PARA TODO EL 2007
Hoy se conocerá la inflación de agosto y según trascendió anoche el número rondaría 0,6%, con lo que se convertiría en uno de los índices más bajo del año, pero superaría el 0,4% de agosto de 2005.Así las cosas, el año terminaría con una inflación menor a un dígito. Igual hay poco ánimo para festejar. En Economía señalaron que en agosto jugaron en contra los aumentos en colegios y las prepagas. Y están preocupados por la inflación de este mes que puede escalar por el cambio en la temporada de ropa.
Mientras tanto, el Gobierno ya habría logrado el compromiso de las líderes alimenticias para mantener congelados hasta fines de este año los precios. Tal vez, motivados por ese acuerdo, en la Casa Rosada estudian la forma de extender ese corsé a todo el 2007. Saben que mantener precios quietos es clave en un año electoral. De cualquier forma, piensan autorizar algunos ajustes en casos puntuales, siempre que no superen, en promedio, el 2,5% anual. Ocurre que de las negociaciones que hasta ahora vienen realizando las compañías líderes, nacionales y extranjeras, con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, varios hombres de negocios habrían probado que tuvieron aumentos en sus costos de producción. Y habrían advertido sobre el temor de que se genere una inflación reprimida el año próximo.
El Gobierno sigue de cerca el costo de la canasta básica y computa el impacto real de los precios en todos los bolsillos, pero lo que esencialmente busca controlar son las expectativas inflacionarias. Como esa estrategia sólo mira el índice, algunos economistas y empresarios dudan sobre su efectividad. Fuentes oficiales confiaron, incluso, que el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se involucraría en este nuevo mecanismo de negociación 2007 con el sector privado.
Un sector del Gobierno intentaría así un nuevo mecanismo de negociación. Apuntarían a monitoreos trimestrales y a dar libertad para ajustes graduales que nunca podrían igualar a los porcentajes de suba que registraron los costos de producción. En el fondo, este mecanismo ayudaría a una salida gradual y consensuada del acuerdo de precios.
Lo curioso en estas últimas rondas de negociaciones es el protagonismo de la ministra de Economía, Felisa Miceli, quien hasta ahora se había mantenido al margen. En su entorno sostienen que se siente “más cómoda a partir de algunos gestos de mayor confianza” que habría recibido por parte del Presidente.
En especial, tras su participación en las discusiones con el sector agropecuario que, finalmente, evitaron una segunda medida de fuerza por parte de las entidades del campo y permitieron una baja en las retenciones a las exportaciones de algunos productos como los quesos y la leche en polvo así como el levantamiento parcial de las restricciones para vender carne en el exterior.
Hace casi 20 días Miceli almorzó en el titular de la Unión Industrial, Héctor Méndez, y la semana pasada, con el presidente de las alimenticias nucleadas en Copal, Alberto Alvarez Gaiani. Y no sólo reforzó contactos. También, anticipó estrategias.
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