INFORME TÉCNICO DEL GOBIERNO SOBRE LA MORTALIDAD DEL ARMADO
El organismo señaló que la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, a cargo de Gerardo Nieto, en conjunto con las autoridades y técnicos de las provincias de Entre Ríos y Santa Fe, apoyaron los estudios para determinar el agente causante de la mortalidad aguda que se está produciendo específicamente con el “armado común y en menor instancia con el armado chancho” en el río Paraná.
Debido a que los estudios emprendidos por las autoridades de Entre Ríos sobre la calidad de las aguas, así como los referidos a detección de “pesticidas agroquímicos” (empleados en el agro argentino) realizados con el apoyo de la Universidad Nacional del Litoral dieron resultado negativo.
Además sostuvo que fueron efectuados muestreos específicos sobre los peces moribundos por un biopatólogo especializado (Dr. Luis Romano) en estudios referidos a bacterias o virus que pudieran estar afectando en forma virulenta a estos peces.
Los resultados recientemente se encuentran disponibles, debido al tiempo necesario para determinar estas clases de microorganismos en base a cultivos o metodologías específicas si se tratara de virus.
Las bacterias y virus son de fácil propagación y de carácter oportunista, constituyendo agentes patógenos que se manifiestan especialmente en los cultivos de peces, anfibios y reptiles, por efecto de la densidad empleada (en forma similar a una producción intensiva de pollos).
Sin embargo, aún cuando dichos microorganismos son de amplia presencia en los ambientes acuáticos naturales, suele ser “muy raro o excepcional” que se produzcan mortalidades masivas en el medio acuático natural; aunque existen casos conocidos producidos a nivel mundial en peces y otros organismos acuáticos.
Las mortalidades de carácter masivo, como la que nos ocupa, son denominadas “Epizootías” y pueden atacar a una o a varias especies acuáticas; tratándose en este caso particular, de un ataque prácticamente específico, por tratarse de dos especies totalmente afines.
Las “epizootias” se caracterizan por un significativo aumento de la mortalidad.
En el caso de los peces, estos se vuelven débiles, nadan lentamente o en forma errática, evitan las corrientes fuertes, algunos caen al fondo o se reúnen en las orillas y dejan inmediatamente de alimentarse, lo que disminuye su posibilidad de sobrevida.
Cuando la infección se apropia totalmente del individuo, se desencadena una “septicemia” (infección generalizada del organismo) que lleva a la muerte. En Argentina, hasta ahora, no se habían detectado “epizootias” de esta naturaleza en peces de agua dulce o de mar.
El único caso conocido es el de la “almeja amarilla” , molusco de origen marino, que fue afectado inicialmente (cerca de 20 años) y luego repetida por un evento de esta naturaleza, donde hasta ahora , fue imposible determinar el agente causante, que diezmó sus poblaciones, con altas mortalidades producidas en las costas de la Argentina, Brasil y Uruguay.
Las lesiones producidas durante las epizootias son severas, atacando los principales órganos vitales y produciendo su destrucción (hígado, bazo, riñón, branquias etc.) junto a la piel y la musculatura. Estas lesiones no siempre son visibles al ojo humano, al inicio de la infección.
Las infecciones de algunas “Edwarsiella” pueden volverse crónicas (repetitivas). Las “epizootias” no pueden “controlarse” por el hombre en los ambientes naturales y la misma naturaleza actúa eliminando a los organismos más débiles o menos resistentes al ataque de un agente bacteriano agresivo.
Las especies de organismos acuáticos no se extinguen, pero sufren una disminución aguda en sus poblaciones y pesquerías posteriores, sobreviviendo los que se vuelven resistentes.
Para determinar el causante de la enfermedad, se realizan estudios como los efectuados, con muestreos en las aguas y en los animales, efectuando un diagnóstico sobre los peces moribundos, en el caso de haber descartado (como en este caso), los pesticidas.
Los muestreos, realizados recientemente, a unas dos horas de navegación al norte de la ciudad de Paraná, con el apoyo de la Prefectura Nacional; dieron como resultado final, que los armados fueron atacados por una bacteria, denominada “Edwarsiella”.
Dicha bacteria es conocida especialmente en cultivos de algunos peces en el mundo, siendo muy agresiva y causando lesiones en la piel y en los órganos internos de los bagres, carpas y anguilas de cultivo, con resultado de altas mortalidades y pérdidas económicas en las producciones afectadas.
Los peces afectados pueden ser consumidos por el ser humano, sometidos a una cocción previa y no existe transmisión de este patógeno hacia el hombre.
En el momento oportuno, el Dr. Romano, ofrecerá una charla más amplia de carácter científico y a nivel de difusión, para aquellos interesados en conocer con mayor profundidad el tema general sobre “epizootias” y específicamente referida a la producida en el río Paraná.
Este contenido no está abierto a comentarios

