INGLATERRA ASEGURA QUE NO VA A NEGOCIAR LA SOBERANÍA DE MALVINAS
La vieja disputa por las islas Malvinas ha vuelto a tocar las puertas del Reino Unido, en concreto la del despacho de Bill Rammell, responsable para América Latina del Ministerio de Asuntos Exteriores británico. Rammell fue contundente en su respuesta a la petición del nuevo Gobierno argentino de descongelar las negociaciones, interrumpidas durante la década de los noventa.
“No vamos a negociar la soberanía de las islas, nuestra posición es clara y conocida, y el Gobierno argentino la entiende muy bien”, afirmó el pasado miércoles Rammell en Madrid, donde se ha reunido con su par español en el marco de la creciente cooperación entre el Reino Unido y España con respecto a América Latina.
“La posición del Reino Unido con respecto a la soberanía de las islas Falkland (nombre británico de las islas) es bien conocida. Estamos comprometidos con la autodeterminación de las islas y no vamos a negociar su soberanía, a menos que sus habitantes así lo quieran”, respondió al ser consultado por el diario El País, de Madrid, sobre la soberanía de las Islas Malvinas.
En ese sentido, agregó: “De todas maneras, continuaremos con el incentivo de la cooperación, en línea con los progresos efectuados en los años recientes, en áreas como pesca y comunicaciones”.
Rammel señaló: “Creo que la nueva política argentina con respecto a las Malvinas no puede afectar las relaciones entre ambos países. Nuestra posición es muy clara y conocida. Pienso además que es entendida muy bien por el Gobierno argentino. Ahora esperamos ansiosamente trabajar con el presidente Kirchner y el nuevo Gobierno, con el cual las relaciones están en buena forma. Estamos seguros de que será posible”.
Respecto a los contactos que se vienen manteniendo entre el Reino Unido y España para aumentar la cooperación con respecto a América Latina, Rammel aseguró que “para ambos países las relaciones con Latinoamérica son particularmente importantes”.
“Tenemos una muy fuerte coincidencia en que necesitamos reformas en la región, para las que hay pocos incentivos. Buscamos iniciativas conjuntas para brindar una ayuda práctica en este sentido. Por ejemplo, mantenemos contactos con Mercosur, que por el momento es una entidad comercial pero que puede convertirse en una unión políticamente más amplia. Estamos evaluando cómo podemos usar nuestra experiencia en procesos de integración con la UE”, sostuvo el responsable para América Latina del Ministerio de Asuntos Exteriores británico.
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