INGRESAN DÓLARES Y LAS RESERVAS SE ACERCAN A 20.000 MILLONES
Antes que comience el 2005, las reservas del Banco Central podrían arrimarse a los 20.000 millones de dólares, un nivel que no se registraba desde mediados del 2001, antes de la salida de la convertibilidad y duplica el monto registrado en junio de 2002, durante lo peor de la crisis y la fuga de capitales.
La cifra le dará tranquilidad al Gobierno, que con estos fondos podrá afrontar cualquier pago a organismos internacionales que no pueda ser postergado.
El nivel de las reservas sube debido a la gran cantidad de dólares que compra diariamente el Central para evitar que el precio del dólar caiga demasiado y se aleje de los $ 3, un valor que el Gobierno considera adecuado porque le permite a los productores ser competitivos a la hora de vender en el exterior, y al Gobierno recaudar por la vía de las retenciones a las exportaciones.
Ayer, por caso, el Central compró 73 millones de dólares en el mercado cambiario, pero aún así el precio del dólar cayó y cerró a $ 2,97 para la venta al público en las casas de cambio.
Es que la tendencia mundial indica que el precio del dólar tiende a bajar (al menos mientras EE.UU. no achique su déficit), y esa onda se acentúa en los mercados emergentes donde están ingresando capitales especulativos. Como estos fondos ingresan en dólares, al haber más cantidad dólares, más baja la cotización de esa divisa. En Brasil, el ingreso de capitales especulativos hizo que ayer el dólar cayera a 2,70 reales.
Lo cierto es que tras una fuga de 27.000 millones de dólares hoy el flujo se revirtió y se estima que este año habrán ingresado unos 4.000 millones de dólares, según el monto calculado por el economista Ricardo Arriazu. Esa plata explica la fuerte recuperación del consumo y de la construcción, por ejemplo.
El ingreso de capitales también provocó la suba en la cotización de los bonos y las acciones (ayer la bolsa marcó un récord), ya que buena parte de los inversores que traen sus dólares del exterior los venden para comprar títulos públicos. Los Boden 2012 lideran la demanda y ya están en el 84% de su valor nominal en dólares.
Los analistas aseguran que buena parte de los 4.000 millones de dólares que ingresaron este año (desde el exterior o desde el colchón) busca protegerse de la baja del dólar.
“Muchos prefieren tener un bono en pesos que rinde el 9% anual a tener su inversión en una moneda que todos anticipan que perderá valor, como el dólar”, aseguró el economista Miguel Bein. Y agregó que “también lo hacen porque las tasas de interés en Estados Unidos son bajas y no resultan atractivas frente a los mercados emergentes”.
Pero la compra de bonos no es la única alternativa que tienen quienes ingresan su capital a la Argentina, ya que una opción que muchos tomaron fue la compra de bienes inmuebles, la inversión en proyectos de construcción y la adquisición de tierras para explotación agrícola.
Como sea, lo cierto es que este año ingresaron más dólares al país y eso obligó al Central a comprar más divisas y para eso debió emitir más pesos.
El incremento de billetes en la calle no aportó, al menos por ahora, ningún riesgo inflacionario. Los expertos aseguran que esto se debió a que hubo una fuerte demanda de pesos, pero también advierten que esa demanda podría bajar.
“Desde mediados del 2002 la emisión de pesos se vio compensada por la demanda de dinero, pero eso no será eterno”, dijo Bein. Y advirtió que “si hubiera un exceso de emisión de pesos, los efectos inflacionarios se notarían recién a los dos o tres meses, no antes”.
Además, remarcó que la emisión de pesos conlleva también el riesgo de ampliar la base monetaria (los billetes y monedas en poder de la gente) más de lo estipulado en el Programa Monetario del Banco Central.
“Si continúa comprando 75 millones de dólares por día, cada semana habrá 1.000 millones de pesos más en la calle”, precisó. Y recordó que para todo el 2005, el Programa Monetario prevé una expansión del 9.000 millones, por lo que recomendó seguir de cerca ese tema. En ese sentido, Arriazu no se preocupó: “Mientras emitan con respaldo, no hay problema ni riesgo de inflación”.
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