INGRESO DE TRABAJADORES SOCIALES A LAS ESCUELAS
La diputada provincial del ARI, Alicia Gutiérrez, dio a conocer el proyecto de ley para la incorporación de trabajadores sociales a escuelas santafesinas que tendrán “a su cargo cuestiones propias de su incumbencia profesional, con directivos, docentes, alumnos y comunidad, siendo su ingreso por concurso público”. El objetivo es que contribuyan “al acceso, permanencia y promoción de niños y adolescentes en el sistema educativo, promoviendo y fortaleciendo la participación y el protagonismo de la familia y la comunidad en el proceso educativo” y “contribuir en el abordaje de situaciones problemáticas que afectan directamente el proceso educativo”.
El artículo 1º del proyecto de ley ingresado a la Cámara de Diputados de Santa Fe establece la incorporación a cada escuela de EGB (Educación General Básica Completa), Especial y Polimodal dependiente del Ministerio de Educación y Cultura de la Provincia de Santa Fe, de un profesional “denominado indistintamente Asistente Social, Trabajador Social, Licenciado en Servicio Social y Licenciado en Trabajo Social”.
En ese sentido, el trabajador escolar “procurará articular desde la escuela, recursos y acciones de políticas e instituciones públicas, instituciones intermedias y organizaciones comunitarias, generando un trabajo conjunto, que pueda constituirse en una red socio educativa, que contribuya a la calidad del proceso educativo y al bienestar de todos los alumnos”.
“Los conflictos sociales que atraviesa nuestra sociedad -dijo Gutiérrez-, no son ajenos a la escuela, por el contrario son parte de ella, afectando en gran medida, la labor pedagógica específica de esta institución. Gradualmente fueron convirtiéndose en comedores, a la par que el primer receptor para detectar precozmente afecciones de la salud, maltrato infantil, desnutrición, adicciones, las mil formas del desamparo en que la crisis social, sumergió a sus protagonistas, casi el 70 por ciento de la población, generando una nueva demanda social, que afecta fundamentalmente la familia, la salud y la escuela. Para enfrentarla, hacen falta voluntad política, redes institucionales y comunitarias y el aporte de numerosas disciplinas, que desde su quehacer contribuyan a enfrentar los nuevos desafíos”.
En ese sentido, puntualizó algunas de las características del actual sistema escolar: “Ausentismo crónico y reiterado como paso previo a la deserción escolar; problemas de conducta y convivencia; situaciones de violencia en la escuela”. “Lo que se trata es de propiciar la construcción y el fortalecimiento de redes sociales, institucionales y comunitarias”, agregó la legisladora.
El ingreso de los trabajadores sociales se implementará en forma progresiva, en el transcurso de tres años partir de la sanción de la ley, estableciéndose prioridades, según el grado de conflictividad social que presenten las comunidades educativas.
“A los efectos de su implementación, la incorporación de los citados
profesionales, no deberá ser inferior al veinte por ciento de la totalidad de los establecimientos mencionados en el artículo primero, creándose los cargos necesarios, de acuerdo a las prioridades establecidas en el artículo 3º”, dice el texto de la iniciativa parlamentaria del ARI.
“Los profesionales denominados, asistentes sociales, trabajadores sociales, Licenciados en Trabajo Social o Licenciados en Servicio Social, según la resolución 579/86 del Ministerio de Educación y Justicia de la Nación, poseen la profesionalidad necesaria para articular los recursos disponibles del estado, y formar redes de sostén con la propia comunidad para viabilizar caminos que conlleven a soluciones más satisfactorias al estado de indefensión que
padecemos”, apuntó.
Estos profesionales desarrollan distintas especialidades según el ámbito donde prestan sus servicios, tanto en el ámbito de la justicia, de salud, en dependencias de gobierno, vivienda, por citar algunos ejemplos. En este caso particular, la figura sería la de “Trabajador Social Escolar”, que ya existe en la Provincia de Buenos Aires.
Asimismo aparece como dependencia dentro del Ministerio de Educación de la Provincia de Santa Fe, con el nombre de “Servicio Social Escolar”.
Por resolución ministerial, en la provincia se le fueron otorgando otras funciones al trabajador social, desvirtuando su rol profesional, asignándoles funciones administrativas hasta que en 1985 se les asigna el rol de supervisoras en los comedores escolares. “Muchos agentes, se jubilaron, pasaron a cumplir otras funciones o solicitaron traslado a
otras dependencias. Los cargos no fueron renovados, quedando en la actualidad, sólo cuatro cargos en Rosario”, recordó la diputada del ARI. En un decreto de 1985, se regla el funcionamiento de las escuelas especiales apareciendo el Trabajador Social como integrante del equipo de profesionales. En el ámbito internacional, el asistente social escolar se desempeña en Alemania, Arabia Saudita, Australia, Canadá, Corea del Sur, Estados Unidos, Finlandia, Hong Kong, Suecia, Taiwan y China.
“El Estado santafesino, en su rol planificador, debe incorporar este recurso que en la Provincia de Santa Fe está disponible para emprender los nuevos desafíos”, concluyó Gutiérrez.
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