INHIBIERON LOS BIENES DE CHABÁN
La jueza de Instrucción María Angélica Crotto, a cargo de la causa por la tragedia ocurrida en República Cromañón, ordenó la inhibición general de bienes del empresario Omar Chabán, único detenido por el incendio en el que murieron 190 personas, según dijo ayer el abogado Fabián Bergenfeld, representante en la causa a la familia de uno de los fallecidos. Explicó que la magistrada trabó además un embargo preventivo sobre el local donde funcionaba el boliche, en Bartolomé Mitre 3066, del barrio porteño de Once.
Crotto ordenó la inhibición general y el embargo como medida para atender a eventuales reclamos patrimoniales por parte de los damnificados por la tragedia.
Además, según el abogado, la magistrada dispuso embargar preventivamente el local donde funcionaba República Cromañón, que no figura a nombre de Chabán, sino de la empresa Nueva Zarelux, una medida cautelar que también se tomó a pedido de los querellantes.
Con respecto a Yamil Chabán, hermano de Omar, cuya situación quedó ayer comprometida por cuatro ex empleados de Cromañón que dijeron que era socio y daba órdenes en el boliche, la abogada Paula Castillo (defensora de Omar), confirmó que trabajaba en la barra y que creía que estuvo la noche de la tragedia. “No sé qué hizo Yamil en ese momento, sí creo que estaba en el lugar el día del hecho”, aseguró la letrada.
También ayer, familiares de las víctimas reclamaron a la Justicia que evite que los locales bailables puedan reabrir sus puertas el próximo martes, tal como lo dispuso el gobierno porteño.
El abogado José Antonio Iglesias, padre de uno de los 190 muertos y uno de los organizadores de la agrupación “Que no se repita”, que congrega a familiares de las víctimas, presentó un escrito ante el juez en lo contencioso administrativo y tributario porteño Hugo Zuleta para que dicte una medida cautelar en el caso que evite esta reapertura.
Inspecciones
Obligado por la catástrofe, el gobierno porteño inspeccionó en sólo una semana casi tantos boliches como en todo el año pasado. El flamante secretario de Seguridad porteño, Juan José Alvarez, lanzó una advertencia a los dueños de locales bailables: si no colaboran y saben que manejan sitios inseguros sufrirán clausuras.
A su lado, el jefe de gobierno, Aníbal Ibarra, acotó que por más que el 18 de enero venza la veda para los boliches “no podrán reabrir” aquellos que exhiban deficiencias en la seguridad.
En un semana el gobierno porteño advirtió irregularidades en la mayoría de los 86 locales bailables que inspeccionó, y efectuó 35 clausuras preventivas en locales de paseos comerciales, estaciones de servicio, bingos, hoteles, cines y teatros, bares y restaurantes, entre otros rubros.
La mayoría de los locales bailables inspeccionados no poseían tratamiento ignífugo de revestimientos, decorados y mobiliario, es decir que no resistían la llamada “prueba del encendedor”, mientras que tenían una insuficiente cantidad de puertas de salida.
Además existían puertas sin barras antipánico, otras que abrían hacia adentro y sectores obstruídos al ser utilizados como depósitos o kioscos, mientras que también se advirtieron escasas o inexistentes señalizaciones de salidas de emergencia.
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