INSISTEN EN QUE BALBARREY VAYA EN PERSONA AL CONCEJO
Hasta ahora todo queda en el aire -o el papel prensa-. Es que, luego de que el jueves pasado se aprobara el pedido de interpelación al intendente Martín Balbarrey, los concejales leyeron o escucharon su respuesta. Como quieren tenerlo enfrente para someterlo a una batería de preguntas, y él ya dijo que va a responder por escrito, en la sesión de ayer el arco opositor y el sector de Oscar “Cachi” Martínez volvieron a insistir en que le quieren ver la cara.
Eso no es todo. Persistentes, los muchachos del Frente Progresista, Cívico y Social, junto a la dama del ARI, la próxima semana le harán un “planteo formal” al presidente del cuerpo -Rubén Mehauod- para que le pida a Balbarrey que asista en persona a contestar los interrogantes.
Mientras tanto, ayer el momento de las manifestaciones -donde nada se resuelve pero todo es opinable- fue pura y exclusivamente para contestar y apreciar las opiniones que el intendente hizo públicas desde el jueves pasado.
Lo público vs. lo formal. Los concejales que hablaron criticaron mal la respuesta mediática del intendente a la interpelación aprobada por el cuerpo. “Le preocupa más encontrar el formato para comunicación hacia fuera antes que dar una respuesta correcta al Concejo”, dijo Julio Schneider (UCR) en primer lugar. Hizo -agregó- “una puesta en escena para no contestar o contestar con evasivas cada uno de los temas”. Así, se acopló Marcelo Ferreira (Santa Fe es el Centro), “el intendente no informa, desinforma”. Y, aconsejó, le “saldría más barato” ir al recinto porque si no, “para comunicar a los santafesinos cómo está su gestión, con la proyección que se va dando, vamos a gastar 3 millones de pesos en publicidad”.Durante el devenir normal de la sesión, Jorge Henn (UCR Encuentro) pidió una reconsideración de las manifestaciones para referirse a los “horrores ortográficos” de un comunicado emitido por prensa de la Municipalidad titulado “Respuesta del intendente al Consejo”. Y justamente ahí empezó el “horror” que Henn criticó, parte de prensa en mano: “Consejo con “s”. Sabemos que el Concejo deliberante tiene un origen latino que viene de concilium”, por lo que se escribe con “c”. Además el hecho de que quedara plasmada la palabra “sesión” también con “c” -decía `cesión’- y que prometía que la información se “deferiría” al cuerpo -en lugar de diferir- por escrito, le pareció “una verdadera falta de respeto”. En persona vs. por escrito. Todos los que hablaron, Julio Schneider (UCR), Jorge Henn (UCR Encuentro) y Marcelo Ferreira (Santa Fe es el Centro), dejaron en claro que quieren que la respuesta del intendente a la interpelación sea en persona y en el recinto. Aunque Balbarrey ya dijo la opción por la que se inclinará será el manuscrito, en un todo de acuerdo con lo que dice la Ley Orgánica de Municipios y Comunas. Esa alternativa, dijo Henn, “no es una respuesta desde el punto de vista de la política. Quien no tiene nada que esconder debe venir a dar las explicaciones. Siempre se planteó que nunca hubo una sola respuesta política. Nunca hubo un solo responsable político”. Control vs. descontrol. En este punto hizo hincapié Henn cuando aseguró que el “eje de la cuestión” es que “a Balbarrey no le gusta ser controlado. Balbarrey no quiere ser controlado y es por esto que no aportó datos centrales relacionados con el tema de las obras virtuales”. Y, a manera de mandamiento del correcto accionar político, sentenció: “Los que no tienen nada que esconder, los que gestionan, requieren de los instrumentos de control porque legitiman a los funcionarios que deben tomar decisiones realmente trascendentales a la vida de los santafesinos”.
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