Instan al FMI y al Banco Mundial a cancelar deuda de países
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Entre los firmantes están el excandidato presidencial de Estados Unidos, el senador Bernie Sanders, el exlíder laborista británico Jeremy Corbyn y al legislador argentino Carlos Menem.
Más de 300 legisladores de todo el mundo instaron el miércoles al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al Banco Mundial a cancelar la deuda de los países más pobres en respuesta a la pandemia de coronavirus Covid-19, y a aumentar los fondos para evitar una crisis económica mundial.
La directora FMI, Kristalina Georgieva, dijo que era muy probable que el organismo recorte nuevamente sus previsiones sobre la economía mundial.
El FMI manifestó su interés en que Argentina “avance hacia la sostenibilidad de la deuda”
La iniciativa, liderada por el excandidato presidencial de Estados Unidos, el senador Bernie Sanders, y por la representante Ilhan Omar, demócrata de Minnesota, surge en medio del creciente temor de que los países en desarrollo y las economías emergentes se vean devastados por la pandemia.
Otros firmantes incluyen al exlíder laborista británico Jeremy Corbyn y al legislador argentino Carlos Menem, quien promulgó medidas de austeridad cuando se desempeñó como presidente en los años ochenta y noventa.
El virus ha infectado a más de 4,2 millones de personas en todo el mundo y provocado la muerte de 287.349.
Además, los cierres para contener su avance están afectando enormemente a la economía mundial, y especialmente a los países pobres con sistemas de salud débiles, altos niveles de deuda y pocos recursos para gestionar la crisis dual de salud y económica.
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, dijo el martes que era “muy probable” que el Fondo revisara a la baja su pronóstico de que la producción mundial caerá en un 3% en 2020, y afirmó que los países en desarrollo necesitarían más de 2,5 billones de dólares en financiamiento para capear la tormenta.
Sanders declaró que las naciones pobres necesitaban cada centavo para cuidar a su gente, en lugar de pagar las “deudas insostenibles” que deben a las grandes instituciones financieras internacionales.
Cancelar la deuda de los países más pobres era “lo menos que el Banco Mundial, el FMI y otras instituciones financieras internacionales deberían hacer para evitar un aumento inimaginable de la pobreza, el hambre y las enfermedades que amenazan a cientos de millones de personas”.

