INSÚA CONTINÚA HASTA QUE ATERRICE GOROSITO.
Todo es posible en el tragicómico reino de San Lorenzo. Como que ahora, contra todos los pronósticos, siga Insua… Como que en algo más de un mes, su sucesor sea Gorosito…
Ciudad Deportiva; mediodía del lunes; Rubén Darío Insua y la prensa…
—Rubén, hace días que andan buscando otro técnico; el presidente Alberto Guil anunció el fin de semana que ante Chacarita fue tu último partido; están avanzadas las charlas con Gorosito; el miércoles se vence tu contrato. O sea, finalmente te vas…
—San Lorenzo tiene el domingo un partido importante, ante River…
—¿Y vos te incluís en ese partido?
—Hmmm…. Sí.
Insua, así, se subía al clásico. ¿Cómo se explica esto que, en principio, carece de toda lógica? El Gallego, ése al que los dirigentes dieron por depuesto varias veces, dijo que dirigirá con River. ¿Fue un nuevo resistiré del hombre que, si por él fuera, nunca dejaría San Lorenzo? ¿Se trató de otra chicana del DT que jamás se dio por despedido y aún sueña con la Recopa?
No: el DT que se acostumbró a caminar sobre la cuerda floja sin abandonar la resistencia sólo adelantó lo que el club, con un comunicado oficial, haría público a la tarde: que seguirá hasta el final del Clausura, el 6 de julio. Mientras tanto, el club terminará de abrochar el desembarco de Néstor Gorosito, quien se sumaría apenas termine su vínculo con Nueva Chicago.
La extensión del contrato de Insua se acordó el domingo por la noche. Como es de imaginar, la continuidad por estas cinco fechas no es un voto de confianza sino la consecuencia de una serie de desprolijidades dirigenciales, quien anunciaron la partida de Insua sin tener reemplazante asegurado. En el medio, pasó de todo: Reinaldo Merlo dio imprevistamente un paso al costado; con Angel Cappa durmieron y arregló con Racing; Nelson Acosta agradeció desde Chile la propuesta…
Entonces, todos los caminos condujeron a Pipo Gorosito, postulado primero por el tesorero Pascual Palladino, a quien el viernes el presidente lo desautorizó por haberse reunido por su cuenta. Pero, como acá todo puede pasar, ayer Guil habló con su par de Chicago para decirle que iría por el DT. Lo cortés no quitó la queja, claro, del presidente Juan Angel Guerra.
Todo estas idas y vueltas hicieron que San Lorenzo se llenara de malestares internos, como el del dirigente opositor Carlos D’Alessandro, quien califica a la situación como “ridícula y vergonzante”. Mientras tanto, Insua, aún en pie, piensa: si el que se va sin que lo echen, vuelve sin que lo llamen; el que se queda sin que lo inviten, se termina yendo cuando se le da la gana. ¿Será tras la Recopa ante Olimpia, el 12 de julio, en Los Angeles?.
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