INTELECTUALES ARGENTINOS SALEN A DEFENDER A ISRAEL FRENTE AL HEZBOLLAH
El fuerte rebote que tuvo en el país la guerra entre Israel y el grupo libanés Hezbollah se reflejó en el cruce de denuncias, marchas de protesta y expresiones que apuntaron en distintas direcciones. En ese marco, intelectuales, profesionales y empresarios de la colectividad judía coincidieron en replicar a los sectores que adoptaron una postura abiertamente antiisreaelí mediante dos textos diferentes que pusieron en circulación a través de Internet con el fin de sumar adhesiones.
Con matices en el tono de sus expresiones, ambos pronunciamientos se manifiestan en favor del derecho de Israel a defenderse de los ataques del extremismo islámico y condenan el término de “genocidio” utilizado públicamente por personalidades de reconocida trayectoria en la izquierda argentina para oponerse a la estrategia militar desplegada por ese país en el conflicto.
“¿Por qué la izquierda (y en muchos casos la derecha) se interesa por las víctimas cuando los victimarios, o presuntos victimarios, son judíos?”, sostiene el documento que elaboraron los escritores Mario Goloboff y Manuela Fingueret junto al camarista federal Leopoldo Schiffrin y el ingeniero Tenenbaum.
En un tramo del documento, expresan que “todos los ataques deben cesar, así como debe cesar la amenaza a la existencia del Estado de Israel”. Al mismo tiempo, cuestiona la magnitud de la ofensiva desplegada por el Ejército israelí en territorio libanés, considerándolo “desproporcionado” y exhorta a que “el Estado de Israel recupere el legado moral del pueblo judío”.
Entre el medio centenar de adherentes figuran el ex decano de Ciencias Exactas de la UBA Pablo Jacovkis; el músico Jorge Schussheim, el jurista Daniel Sabsay, el economista Alejandro Rofman, el guionista Jorge Goldenberg y el poeta Eliahu Toker.
El otro texto que está en circulación no enjuicia la actitud del gobierno israelí en el conflicto, aunque llama a una convivencia entre los pueblos de la región. Y expresa: “Afirmamos el derecho de Israel a defenderse de los ataques terroristas, basándonos en su legítimo derecho a la existencia, y denunciamos que ese derecho no le es reconocido por sus atacantes —Hizbollah y Hamas—, cuyo objetivo reiteradamente explícito es ‘arrojar a Israel al mar'”.
Ese documento es impulsado por el empresario sojero Gustavo Grobocopatel, los científicos Hugo Schcolnik y Fernando Cukierman, el periodista Jorge Eliaschev y la filósofa Diana Sperling, entre otros.
Las autoridades de la comunidad judía, representadas en la DAIA, no participan de ninguna de esas campañas.
Sin embargo, dirigentes de esa entidad consultados por Clarín admitieron que la difusión de las solicitadas fortalecería sus denuncias sobre la existencia de un rebrote de manifestaciones antijudías como coletazo de los debates sobre el conflicto en Oriente Medio.
De hecho, la recolección de firmas para ambas solicitadas tiene lugar en el marco de la aparición de pintadas de tono ofensivo hacia la comunidad hebrea en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.
La guerra estalló el 12 de julio, cuando milicias de Hezbollah secuestraron a dos militares israelíes y mataron a otros tres, en una incursión dentro del territorio de Israel. Ese país respondió atacando el Líbano. El conflicto bélico duró 33 días y dejó un saldo de más de mil muertos en ambos países, entre ellos cientos de civiles.
En el marco de las expresiones contra el Estado de Israel, sectores piqueteros y de izquierda marcharon en protesta hacia la Embajada de ese país. En tanto que un grupo de intelectuales encabezado por el poeta Juan Gelman publicó una solicitada en el diario Página 12 bajo el título “No al genocidio en Medio Oriente”.
Otro episodio fue protagonizado por el grupo de ultraizquierda Quebracho, que impidió la manifestación de jóvenes judíos frente a la Embajada de Irán. La DAIA acusó al grupo de coacción ante la Justicia.
La gravedad que la primera línea de la colectividad le atribuye a la situación impulsó a sus distintas corrientes —enfrentadas en duras internas— a cerrar filas para apoyar las denuncias formuladas por las autoridades comunitarias.
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