Intendentes latinoamericanos unen lazos fraternos y solidarios
"Estamos seducidos por el poder de una palabra: fraternidad", dijo ayer el copresidente del Movimiento Políticos por la Unidad, Juan Esteban Belderrain, durante la apertura oficial del Encuentro Latinoamericano de Intendentes que eligió a Rosario como anfitriona. La ciudad está oficiando como el escenario que reúne durante dos días a casi 200 jefes comunales, quienes buscarán estrechar lazos de solidaridad y trabajo mancomunado. "La Argentina y otros países latinoamericanos pueden dar una esperanza a la política mundial", vaticinó Belderrain. La presentación de las reuniones que se harán en la ciudad fueron el marco para trazar una autocrítica europea sobre estas cuestiones y su insuficiente apoyo al cono sur y la zona central americana. "Las ciudades son los lugares donde se construye política por excelencia, por eso proponemos también a la fraternidad como categoría política, como fuente de la relación entre las personas", se dijo.La organización de la actividad de ayer fue digna de un acontecimiento de primer nivel. El teatro El Círculo estaba casi completo a raíz de la participación de cerca de 1.200 referentes de los gobiernos comunales de poblaciones fundamentalmente sudamericanas, pero también del centro y norte del continente, además de Europa. "Gracias a los 43 representantes paraguayos, los 39 uruguayos y los 223 de Brasil", enumeró emocionado Belderrain. Y de inmediato nombró a las delegaciones de México, El Salvador, Guatemala y de los llamados "pueblos originarios", mientras, por ejemplo, un grupo de personas miraba atenta al escenario luciendo sombreros típicos de otras latitudes de América."El norte también necesita mirar al sur", exclamó luego, a la vez que les dio la bienvenida a los habitantes de este lado de la línea del ecuador. Y, en tren de seguir mencionando a los presentes, no se olvidó de los 53 miembros de la Comunidad Andina (Chile, Perú, Ecuador y Colombia) donde el Movimiento Políticos por la Unidad es "incipiente", dijo. En tanto, Bolivia mereció también un párrafo aparte, aunque más sentido. "No todos los que querían pudieron venir por las razones que todos conocen", sostuvo en referencia a la crisis y la rebelión popular que pretende el alejamiento del presidente Carlos Mesa.Tras las palabras de Belderrain se leyó el mensaje de Chiara Lubich, presidenta del Movimiento de los Focolares (que impulsó a la organización no gubernamental Políticos por la Unidad surgida hace 9 años en Nápoles, Italia) y luego se difundió la imagen y la palabra del ex presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, quien, desde una pantalla gigante, lamentó haber tenido que desechar su visita a Rosario por haber programado antes un viaje a China y Rusia."No podemos conformarnos con relaciones formales diplomáticas que bajan de arriba, como todo lo que es impuesto a los ciudadanos pero que ellos sufren sin poder elaborar sus propios sentimientos", reflexionó el político italiano desde el video.Autocrítica europea Luego ofreció una autocrítica europea para con Latinoamérica. "Tengo que decir con cierto pesar -y no digo remordimiento sino pesar- que el compromiso Europeo hacia América latina no ha sido suficiente respecto de lo esperado. Aumentó, emprendimos nuevos programas, nuevas voluntades de cooperación, pero estamos lejos de dar la respuesta que lleve a una relación estrecha entre América latina y Europa", enfatizó el gobernante del Viejo Continente.En tanto, al momento de mezclar su discurso con el sentido de fraternidad recordó a América latina como "una zona que había nacido sobre la base de la dulzura, de una hipótesis de verdadera fraternidad", pero que por estas horas "está viviendo períodos de tensión social, de dolor, y las periferias urbanas son el aspecto más difícil de todo esto".Aún así, la cuestión solidaria y de lazos fraternales entre los miembros comunitarios de esta zona fue realzada en contraposición a cierto egoísmo europeo."Esperamos dar una contribución a la cada vez más importante unidad de América latina", le dijo a La Capital la presidenta internacional del Movimiento, Lucia Fronza Crepaz, en un perfecto italiano. A renglón seguido, criticó ciertas situaciones que dividen a Europa. "Esperamos que esto se cumpla con especial interés, ya que Europa vive un momento de crisis por lo ocurrido en Francia y Holanda", remarcó al referirse a los "no" de esos países en el referendo por elaborar una Constitución global.-¿Las ciudades europeas o estadounidenses podrían tomarse como ejemplos por pertenecer a países desarrollados?-Creo que en todo el mundo hay un déficit de fraternidad, pero en estos lugares es mayor que en América latina. La vida democrática de la Argentina, Brasil y Uruguay puede dar una esperanza a la política mundial. Europa y Estados Unidos están en crisis por sus deseos de exportar la libertad y no encontrar los instrumentos para hacerlo.El cónclave de ayer estuvo matizado con música de un cello y un violín que sonaron con acordes de Beethoven y de Gardel. Después, se escuchó la primera ponencia ante la mirada atenta de, por ejemplo, la viceintendenta de Roma, Maria Pia Garavaglia, representantes españoles y alemanes, entre otros, y una atmósfera agradable donde sobrevoló en todo momento la recordada reunión "1.000 ciudades por la fraternidad" que en noviembre de 2003 en Innsbruck (Austria) fue una especie de puntapié inicial de la comunión como categoría política a imitar.
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