"INTENTÉ DETONAR EL CINTURÓN DE EXPLOSIVOS PERO NO FUNCIONÓ"
“Entramos al hotel y yo me coloqué en una esquina y mi marido en otra. Intenté detonar el cinturón de explosivos en una fiesta de boda en la que había mujeres y niños pero no funcionó, aunque mi marido si consiguió activar el cinturón”. La escalofriante confesión pertenece a Sajeda Mubarak Atrous, la mujer de uno de los terroristas suicidas que participó en los atentados a tres hoteles de lujo en Amann, la capital de Jordanía.
Horas después de que el rey jordano Abdalah II anunciara la detención de la supuesta terrorista de nacionalidad iraquí, la mujer apareció en televisión y contó con detalles cómo ingresó junto a su marido al hotel Radisson SAS con un cinturón de explosivos al que no logró hacer estallar.
Pero su esposo, uno de los tres atacantes suicidas, logró hacer detonar su cinturón de explosivos, en uno de los salones de la cadena hotelera Radisson donde se celebraba un casamiento, con cerca de 300 invitados.
En el vídeo de la televisión jordana, de escasos tres minutos de duración, la supuesta mujer terrorista explicó que al comprobar que había fallado su cinturón explosivo, abandonó el lugar mezclándose entre los huéspedes que escapaban del hotel. “Salí corriendo del lugar con la gente que huía”, precisó Atrous la manera en que burló los controles de los agentes de seguridad.
Atrous apareció en televisión con una túnica negra y mostró ante las cámaras cómo se esconde bajo la ropa un cinturón de explosivos. Durante el impactante relato que entró en Jordania el pasado 5 de noviembre con un pasaporte iraquí falsificado junto a su marido, Ali Hussein Ali, que se encargó de alquilar una casa en la capital de la ciudad.
Sin embargo, prefirió no hablar sobre los otros dos iraquíes que, según el viceprimer ministro jordano, Marwan Muasher, también participaron en el triple atentado que dejó al menos 67 muertos y más de 200 heridos. En los tres casos actuaron suicidas, dos de ellos con cinturones explosivos y el restante con un coche bomba.
“Mi marido trajo dos cinturones explosivos. Me dio uno y se quedó el otro para él después de explicarme cómo utilizarlo”, indicó la detenida, que además vestía el ‘hiyab’, pañuelo islámico que cubre el rostro de las mujeres.
En la grabación emitida por la televisión jordana, que no explicó cómo la había conseguido, la terrorista no se refirió a su presunta pertenencia a la rama iraquí de Al Qaeda, liderada por el jordano Abu Mussab Zarqawi, que asumió la autoría de los atentados de Ammán.
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