Interior retendrá el control de los comicios
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El ministro del Interior y Obras Públicas, Rogelio Frigerio, mantendrá dentro de su jurisdicción la competencia de la organización y el control de las elecciones y no lo cederá a un órgano independiente pluripartidario, como se analizó, ni a la Cámara Nacional Electoral, que preside Alberto Dalla Vía.
Históricamente, el organismo judicial presionó por retener esas facultades.
Así lo estableció la cartera que conduce Frigerio: esa reforma quedará para una segunda etapa, entre 2017 y 2019; la implementación de la boleta única electrónica hacía engorroso el traspaso de funciones.
En la actualidad la organización de los comicios está en manos de la Dirección Nacional Electoral (DINE). En las elecciones presidenciales de 2015 gastó por todo concepto $ 3964,5 millones. Se trata de la administración de la caja de las elecciones por excelencia.
La DINE distribuye los aportes de campaña, el dinero para boletas, espacios publicitarios para partidos políticos, gastos en seguridad, justicia, autoridades de mesa y delegados judiciales, recuento provisorio de votos, logística, impresión de padrones, materiales electorales, publicaciones, equipamientos, y otros pagos. En logística, por caso, se gastaron en 2015 unos $ 1300 millones y el recuento provisional de Indra costó $ 370 millones.
La Cámara Nacional Electoral retendrá las competencias del control judicial, el escrutinio definitivo y se le agregarán más auditores, cuerpos informáticos, un procedimiento de sanciones electorales, y tendrá a su cargo la auditoría del sistema electrónico. Tampoco se creará, por ahora, una DINE independiente compuesta por diversos partidos, como funciona en otros países, como México. El debate quedará para el futuro. “La presión de la Cámara Electoral por controlar las elecciones es muy fuerte”, dicen funcionarios y ex funcionarios de Interior.
La DINE perdería la competencia de licitar el sistema de urnas, que pasaría a ser desarrollado por el ministro de Modernización, Andrés Ibarra. El organismo pasó a la cartera de Justicia en 2015, pero al asumir el presidente Mauricio Macri volvió a la esfera de Interior.
También para 2017 quedará la discusión del financiamiento partidario, con sanciones para las donaciones no declaradas, y un nuevo régimen de partidos políticos.
En el proyecto de ley que Macri enviará al Congreso se prevé la eliminación de las listas colectoras y candidaturas múltiples, para simplificar la oferta electoral. Un candidato no podrá presentarse en elecciones nacionales y provinciales en forma simultánea.
Se fijará, además, la obligatoriedad del debate presidencial para las elecciones generales y para la segunda vuelta si la hubiere.
Además, se propondrá el voto optativo en las primarias abiertas (PASO). Esto no está definido porque en el Congreso algunos partidos se oponen, como la UCR. Se buscaría estimular la competencia al interior de cada partido y evitar que funcione como una encuesta para definir el voto estratégico.
La ley creará un sistema de control y sanción de ilícitos electorales. Se conformaría un Procedimiento Electoral Sancionador y un Cuerpo de Auditores Contadores para el financiamiento político.
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