INTERNAN EN EL BORDA AL DETENIDO POR LOS ATAQUES EN BELGRANO
La resolución se conoció a última hora de ayer y se convirtió en el giro más impactante del caso desde su comienzo: la Justicia decidió internar en el neuropsiquiátrico Borda a Martín Ríos, el joven de 27 años acusado de cometer cinco ataques a tiros en el barrio de Belgrano. La idea es someterlo a estudios para determinar el estado de su salud mental, algo que hasta ahora no se pudo establecer. Igual, hoy será indagado.
La medida de la internación fue dispuesta por la jueza María Fontbona de Pombo luego de una junta médica que se hizo ayer para evaluar si Ríos estaba en condiciones de ser indagado. Allí, ante los peritos oficiales, los de la defensa y los de la querella, el acusado se portó de lo más extraño: durante 50 minutos, mantuvo la mirada perdida o clavada en el suelo, sin responder pregunta alguna. “Lo único que dijo fue su nombre, apellido y edad”, dijo a Clarín una fuente del caso.
Al terminar la junta, uno de los abogados de Ríos, Augusto Coronel, señaló a la prensa que los peritos habían diagnosticado un “posible cuadro psicótico” y que por eso se había recomendado su internación “de inmediato”.
Desde la querella desmintieron este diagnóstico. “No se determinó absolutamente nada con respecto a la salud o enfermedad mental del detenido Ríos”, dijo a Clarín Julio Rozas, abogado de la familia de Alfredo Marcenac —el joven de 18 años asesinado en avenida Cabildo en el ataque del 6 de julio— y de otras seis víctimas. “La defensa está falseando en forma repugnante, en cuanto a principios éticos y científicos, la realidad de lo acaecido en la junta médica”, agregó.
“Hay una estrategia truculenta de la defensa”, apuntó Rozas. “El traslado de Ríos obedece a razones de distancia, a fin de poder practicar todos aquellos exámenes que, hasta el momento, el imputado no permitió que se produzcan asumiendo una actitud cuasi actoral”. Esos exámenes incluirían entrevistas filmadas y estudios en la cámara Gesell (sala donde el acusado no ve a quienes lo observan).
En el entorno de la familia Marcenac agregaron que, durante la junta, el acusado se mostró “como si alguien lo hubiera adoctrinado”. Y lo acusaron de haber usado “ardides para simular trastornos de personalidad”.
De la junta participaron los peritos oficiales del Cuerpo Médico Forense, Diego Hardie, María Cristina Zazzi y Norma Miotto; el perito de la defensa, Mariano Castex; y el de la querella, Luis Kvitko. Su misión, de acuerdo a los términos del artículo 78 del Código Procesal, era establecer su estado mental previo a la indagatoria. “No estaba previsto analizar si es imputable o inimputable”, aclararon fuentes del caso.
La imputabilidad o no de Ríos será una de las claves en la estrategia de su defensa, como ya anticipó Clarín. Pero esto no estuvo en discusión hasta el momento. La prueba está en que hoy a las 11.30 la jueza Fontbona de Pombo lo indagará en su despacho por segunda vez. Pero ahora el acusado no saldrá del penal de Marcos Paz, donde estuvo hasta el momento, sino de las celdas de la Unidad 20, que funciona en el Borda.
Ayer la jueza también tuvo tiempo para tomar otras declaraciones. La más relevante fue la de Stella Marys Modesto, quien fue testigo del ataque ocurrido el 2 de marzo contra una confitería ubicada en Crámer y Juramento en el que resultó herida una joven. La mujer reconoció una bicicleta de Ríos como la usada por el agresor y anticipó que podría identificarlo en rueda de presos. Sin embargo, la defensa objetó esta posibilidad porque la descripción que hizo del atacante no coincidiría con la del imputado.
Los reconocimientos están en pleno debate. Ayer mismo, el abogado Rozas y el fiscal del caso, Mariano Solessio, objetaron una de las ruedas que ya se realizó. El argumento fue que dos de los detenidos exhibidos escondieron su cara a los testigos.
El expediente también sumó ayer la declaración de un chofer de la línea 168 de apellido Sanabria, quien manejaba un colectivo atacado a balazos en uno de los hechos imputados a Ríos. El testigo dijo que no vio nada.
Mientras, los padres del acusado fueron convocados para el 7 de agosto a las 12.30. Allí les harán un examen psicosocial, el que marcará en qué entorno vivía Ríos antes de llegar al Borda.
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