INTERROGAN A DOS JEFES POLICIALES DENUNCIADOS POR INTENTO DE CHANTAJE
Dos policías denunciados por un intento de extorsión en la Jefatura de policía deberán prestar interrogatorio sumario y llenar fichas dactilares en la Dirección de Asuntos Internos, por orden de un juez penal que investiga si le pidieron 20 mil pesos a un comerciante a cambio de no inventarle una causa por hurto. Mientras tanto, los investigadores intentan precisar la situación de un tercer policía, el jefe de la repartición donde se habría producido el chantaje, quien según el denunciante presenció el pedido de dinero pero no intervino para impedirlo.
La investigación que lleva adelante Asuntos Internos, con directivas del juez de Instrucción Jorge Eldo Juárez, fue impulsada el jueves de la semana pasada por la denuncia de Juan Carlos Domínguez, un hombre de 35 años con antecedentes penales que tiene un negocio de activación de celulares. El comerciante denunció que esa tarde dos policías lo llevaron detenido junto a su mujer a una repartición de la Jefatura rosarina por averiguación de antecedentes.
Luego de tres horas, según describió, el subjefe de esa repartición le solicitó 20 mil pesos para no imputarle denuncias por arrebato o armarle una nueva causa. En ese momento Domínguez accedió al pedido: dijo que aportaría 14 mil pesos y más adelante entregaría el resto. El lugar de encuentro para realizar la transacción sería, de acuerdo con la denuncia, la estación de servicios ubicada frente a la Jefatura.
Con la denuncia en la mano, los detectives de Asuntos Internos tenían todo listo para realizar un procedimiento filmado y con dinero marcado, pero el operativo se frustró. Antes del horario pactado, el denunciante recibió un llamado telefónico donde uno de los policías se desentendía de lo acordado: “Yo no soy el que te llamó anoche. No me llamés más”, señaló el policía C.K., quien estuvo imputado de un resonante caso de gatillo fácil.
Al parecer, en ese momento el teléfono del denunciante ya estaba intervenido. Esa conversación quedó grabada y a partir de esta evidencia la situación de C.K. sería la más comprometida, según indicaron fuentes de la investigación. El juez que investiga el caso ordenó que a este policía y al subjefe de la repartición aludida, M.V., les tomen interrogatorio sumario y dejen sus huellas dactilares marcadas en una ficha.
Según el denunciante, M.V. sería quien le reclamó el dinero. En tanto que C.K. le habría comprado una camioneta el 9 de julio en 14 mil pesos. “Esto estaría dando cuenta de, por lo menos, una irregularidad administrativa. ¿Cómo es que un policía le compró un vehículo a una persona que había detenido poco tiempo antes?”, planteó uno de los pesquisas. Por último, los investigadores debían definir la situación de un tercer efectivo, titular de esa área de Jefatura, quien habría presenciado el diálogo entre el denunciante y el subjefe sin intervenir.
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