INTERVIENEN EL HOSPITAL MOYANO Y RELEVAN A SU DIRECTOR
El secretario de Salud porteño, Donato Spaccavento, decidió hoy intervenir el hospital neuropsiquiátrico Braulio Moyano y relevar de su cargo al director, Néstor Marchant, a raíz de graves irregularidades en el funcionamiento del lugar.
También se están evaluando denuncias sobre supuesto abuso y prostitución de internas, que se realizaron a través de un programa de televisión.
Hace un mes, Spaccavento había denunciado la posibilidad de que pacientes del hospital estuviesen recibiendo medicación experimental sin consentimiento, lo que ocasionó un allanamiento en el centro de salud por parte de la Justicia Federal.
Otro punto crítico son las graves irregularidades administrativas y edilicias que viene arrastrando el neuropsiquiátrico de mujeres.
Según explicó Spaccavento a Clarín, la iniciativa tiende a “iniciar una investigación objetiva de los distintos problemas del Hospital, en el marco de la aplicación de una política de salud mental, que consiste en aplicar la Ley 448 y que actualmente no está siendo puesta debidamente en práctica”.
El funcionario dejó en claro, además, que la medida “en ningún caso responsabiliza al personal médico y no médico de la entidad, que también sufre la consecuencias de esta problemática”.
En cuanto a las denuncias de supuestos abusos en el lugar, Marchant las atribuyó a un “operativo de prensa pago”, y dijo que debido a “intereses hay personas que se quieren quedar con los hospitales”.
No obstante, reconoció que “el hospital es una ciudad, hay de todo” y agregó que cuentan “solamente con tres agentes de la Policía Federal y ocho agentes de seguridad”.
Aseguró que “la mujer que da su testimonio en el noticiero (donde se denunciaron los hechos) no es interna”. Y denunció que le hacen “sumario si no acepto a los pacientes que me mandan”.
Estimó que “unas 300 mujeres ya están en condiciones de volver a su casa, pero no tienen autorización para que abandonen el hospital”.
En tanto, la diputada Soledad Acuña dijo que “las pacientes corren riesgo de vida”, ya que “no hay matafuegos, la falta de higiene se ve en todos los rincones y no alcanza el personal para controlar a las internas”.
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