INTERVINIERON EL CÍRCULO ITALIANO
Desde el pasado 29 de mayo, la Inspección General de Persona Jurídica resolvió intervenir el Círculo Italiano de Santa Fe, motivo por el cual designó al contador Fernando Pallotti -quien integra la comisión directiva de esa institución- para el cargo de interventor.
Pallotti encarará la tarea junto a un grupo de colaboradores: el CPN Tulio Papa (asesor contable, tesorería); Horacio Piceda (secretario); y los arquitectos Alejandro Morresi y Federico Pallotti (asesores).
En principio, Pallotti aclaró que “Persona Jurídica acordó que era mejor que el interventor integrara la institución, como es mi caso, de manera de poder rescatar el patrimonio del Círculo para los italianos”.
El no cumplimiento del objeto por el cual había sido creada esta institución, el 28 de noviembre de 1919, fue la cuestión esencial que definió la intervención del Círculo Italiano. Al respecto, Pallotti planteó que -en su resolución- el inspector dice que “no ha merecido respuesta al cargo relacionado con la ausencia de la actividad relacionada con el cumplimiento del objeto asociativo, por lo cual interpreto que aquí radica el problema relevante del Círculo Italiano de Santa Fe.
La institución nació -conforme a los estatutos- con un objeto específico y trascendente: ofrecer un centro social, cultural y de ameno esparcimiento donde -además de hermanar a los italianos y argentinos en el culto de sus idiomas, glorias y tradiciones- se estrechen vínculos con los de las otras nacionalidades, de forma que -en la continuidad de los ideales que inspiraron a sus fundadores- el Círculo Italiano sea un amable exponente de la cordialidad y recíproco respeto para todos sus asociados.
Precaria situación
A esto se agrega -advierte el informe de Persona Jurídica- un agravante: la pérdida de asociados, lo que trae como consecuencia la disminución del ingreso por cuotas sociales, “lo que llevó a afrontar los gastos con la venta de bienes que forman su patrimonio”, recuerda. Por eso, la Inspección plantea que “al no existir ingresos genuinos y lícitos, en escaso tiempo el Círculo quedará sin asociados y sin patrimonio”.
Por su parte, el Área de Asociaciones Civiles y Fundaciones de ese organismo público marcaba -en un informe fechado en marzo de este año- que “en la sede social se ha podido apreciar la inexistencia de biblioteca o material de lectura en general y/o relacionada con la cultura italiana; la ausencia de vida social en horario matutino; la inexistencia de publicaciones, gacetillas, transparentes u otro medio que den cuenta de las actividades sociales”.
También menciona que “en líneas generales, sus ambientes se encuentran desocupados o escasamente amueblados, en regular estado de mantenimiento con excepción del salón donde se ha instalado un comedor, a cargo de un concesionario sin poder opinar en lo relativo a la planta alta, cuyo acceso está limitado por aberturas enrejadas”.
Por eso, se dispuso la intervención del Círculo Italiano se insta a su interventor a “normalizar la institución dentro del término de 120 días, para dar cumplimiento al objeto de la asociación, proceder a la ampliación de la base asociativa y procurar establecer fuentes de ingresos genuinos, conforme al estatuto”.
Trabajo horizontal
Respecto de su actividad, Pallotti explicó que “cuando acepté el cargo llamé a la colectividad italiana: al vice cónsul, a la Sociedad Italo-Argentina Roma, a la Unione y Benevolenza y a la Coordinadora de Entidades Italianas. Les dije que pretendía saber si ellos querían preservar este bien de los italianos. El gobierno italiano está muy preocupado por los bienes de las colectividades italianas en el exterior, que costó mucho sacrificio hacer”.
También mencionó que les comunicó que “la intervención sería totalmente horizontal, lo que significa que no iba a tomar ninguna medida sin la consulta a ellos y sin ceñirme a los términos de la resolución de Persona Jurídica”.
El interventor adelantó que su idea es convertir al Círculo Italiano en una especie de Casa de Italia en Santa Fe: “Pretendo que sirva como un gran centro de información y de reunión de toda la cultura italiana. Incluso, hasta podría establecerse en algún momento el viceconsulado de Italia”. Aseguró que ya cuenta con pedidos de diferentes instituciones para alojarse en el edificio del Círculo Italiano, como los ligures, los lombardos, los sicilianos y los calabreses.
Explicó que apuesta a que la intervención se realice en un marco de “consenso, para no herir susceptibilidades”, y planteó que está siendo informado en relación al estado en que se encuentran los juicios que tiene el Círculo: uno de la Afip por impuestos no pagos y otro laboral.
Por último, el interventor dijo ser “optimista en relación a encontrar una salida al Círculo Italiano, ya que se trata de un desafío que me he propuesto”, y adelantó que “sería preciso modificar los estatutos para rever la cuestión del ingreso de nuevos socios, que hasta ahora deben ser presentados por dos socios y se evalúa su conveniencia de ingreso a la institución”.
Motivos de la medida
En los considerandos de la resolución N° 442 de la Inspección General de Persona Jurídica (que establece la intervención del Círculo Italiano) se explica -entre otros puntos- la situación institucional observada durante una evaluación realizada oportunamente.
Advierte que las actuales autoridades actúan con mandato vencido y no han podido cumplir con la obligación de procurar con su actividad el cumplimiento del objeto social expresado en el artículo 2 de su estatuto.
En relación con “la ausencia de los libros de actas de comisión directiva, de ingresos y egresos de caja y de asistencia a asambleas (supuestamente desaparecidos)”, que “impide abrir juicio en lo relacionado con el funcionamiento de órgano directivo, etc.”, Persona Jurídica plantea que “lo grave y recriminable por parte de esta autoridad de control no es atribuir falta de ligereza o cuidado por parte de quienes integran el órgano directivo de sus libros sino la falta total de actos tendientes a su reconstrucción o, por lo menos, rescatar información vital contenida en los libros extraviados”. También menciona que “el libro de inventario no es llevado conforme a la normativa vigente”.
Respecto de su situación patrimonial, expresa que “es inviable su continuidad de persistir en las actuales condiciones en la que se lo gestiona en situación de déficit crónico, que concluirá inevitablemente con la extinción del patrimonio social y, en consecuencia, de la persona jurídica.
La notable disminución de los socios es otro tema planteado por la Inspección, ya que menciona que “está reconocido el sensible decrecimiento en el número de asociados atribuyéndose el hecho a las circunstancias socioeconómicas”.
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