INVESTIGAN A EMPRESAS SANTAFESINAS POR LA UTILIZACIÓN ILEGAL DE SOFTWARE
Una decena de empresas santafesinas quedaron bajo la lupa judicial por la utilización ilegal de software en sus equipos informáticos. Los casos fueron detectados a partir de inspecciones que se realizaron desde principios de este año, impulsadas por presentaciones de las compañías desarrolladoras.
Los operativos realizados sobre empresas de Rosario, Santa Fe y Rafaela detectaron irregularidades en autopartistas, corredores de cereales y firmas de distintos rubros industriales, según señaló Fernando Sánchez, titular del estudio de abogados que lleva su nombre, y que ejerce como apoderado para el territorio provincial de la Business Software Alliance (BSA).
La BSA es una entidad que agrupa a los desarrolladores de software de todo el mundo y que tiene como principal objetivo la lucha contra la piratería informática.
Precisamente, esta alianza difundió recientemente su informe anual, en el cual se revela que el 77% del software empaquetado e instalado en computadoras personales (PC) en la Argentina durante el año pasado fue ilegal. Esta situación significó un crecimiento de dos puntos porcentuales con respecto al 75% registrado en 2004.
Las pérdidas por piratería de software en el país aumentaron de 108 millones en 2004 a 182 millones de dólares en el año pasado. El estudio reveló que la tasa de piratería en Argentina fue mayor que en el promedio de Latinoamérica. Paradójicamente un incremento que se produce en un escenario de crecimiento económico, que debería darle aire a las empresas para tener sus obligaciones fiscales más ordenadas.
En el subcontinente, la tasa de piratería de software en Latinoamérica, de 68%, fue significativamente más alta que el promedio global, de 35%.
“Más de siete de cada diez copias de software para PC puestas en uso el año pasado en Argentina fueron obtenidas ilegalmente, lo cual indica que la piratería continúa desafiando el futuro de la innovación en software, generando pérdidas de trabajos y evasión impositiva”, dijo el presidente y CEO de la BSA, Robert Holleyman, al presentar el informe.
“Es como tener un empleado en negro”
Estos datos permiten suponer que los 10 casos detectados en lo que va del año en la provincia, y que significan un perjuicio inmediato para las desarrolladoras de unos 500 mil dólares, constituyen apenas una muestra de la situación de las empresas santafesinas en la materia.
“Las empresas tienen que saber que utilizar software sin pagar licencia es como tener un empleado en negro, en algún momento lo van a tener que pagar y mientras tanto se les va generando un pasivo”, explicó Sánchez, abogado especialista en marcas, patentes y derecho de propiedad intelectual.
Si bien su estudio patrocina las acciones de BSA en la provincia, enfatizó que antes que sembrar el pánico en las empresas, el objetivo principal es concientizar a sus titulares sobre las implicancias de no pagar por el uso de los programas.
Explicó que el crecimiento de la piratería obedece, entre otros motivos, a la falta de valoración de un insumo intangible, como es el software; a la ausencia de una acción más decidida por parte del Estado para hacer cumplir las leyes que protegen el derecho de autor, y a la falta de asesoramiento.
“Muchas veces los que asesoran a las empresas en este tema buscan caminos fáciles, en otros casos pagan la licencia de un nuevo programa pero no desinstalan el software anterior o los empleados bajan programas sin que la firma lo sepa”, comentó.
También advirtió sobre una práctica creciente, que es la compra de programas a través de subastas por Internet, porque “hay casos en que los compran de buena fe pero son copias piratas”.
La utilización de software sin pagar licencia es en Argentina una infracción a la ley de protección de los derechos de autor. En ese marco es que durante el primer semestre del año la Justicia local habilitó medidas de aseguramiento de pruebas sobre unas 10 empresas, en las que se detectó irregularidades.
“Estamos hablando de empresas que tienen 100 máquinas y que tienen armado su sistema de producción sobre programas que no pagaron”, advirtió el abogado, que también preside la comisión de Propiedad Intelectual del Polo Tecnológico Rosario.
Esta entidad agrupa a desarrolladores locales y, si bien en su mayoría trabajan con soluciones a medida, también se muestran preocupados por el tema.
Según Sánchez, para comprender la importancia de defender los derechos de propiedad intelectual “hay que entender que el costo de producción de esos activos intangibles es mucho mayor al de su reproducción”, con lo cual “la imposibilidad de recuperar la inversión les significa una dificultad seria para seguir trabajando”.
El estudio recientemente presentado por BSA apuntó que si la tasa de piratería global bajara en diez puntos porcentuales, a un 25%, crearía alrededor de 2,4 millones de nuevos trabajos, 400 mil millones de dólares en crecimiento económico y 67 mil millones en ingresos por impuestos en todo el mundo.
La BSA agrupa a compañías como Microsoft, Apple, Simante, Macromedia, Autodesk y Adobe.
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