Investigan a un policía que pedía dinero a sus colegas para “agilizarles” traslados
El agente de la policía santafesina tiene 28 años y hace dos está en disponibilidad por una estafa similar. Una joven de la Policía Comunitaria le dio $ 35 mil para pasar a Santa Fe.
Un agente de la policía santafesina afincado en Esperanza y en disponibilidad desde hace dos años fue denunciado por estafar a varios colegas de la fuerza a los que les cobraba importantes sumas de dinero a cambio de “favores” que nunca se concretaban. El expediente lo lleva adelante la Secretaría de Control de las Fuerzas de Seguridad de la provincia, bajo conocimiento del fiscal santafesino Gustavo Urdiales, y ya se ordenó a la División Judiciales de la Jefatura el inicio de un sumario administrativo y la destitución del uniformado.
La investigación se inició los primeros días de esta semana cuando una agente que trabaja en el destacamento que la Policía Comunitaria tiene en el barrio Toba de avenida Sabín y Juan José Paso se presentó ante la División Personal de la Jefatura para preguntar en qué situación se hallaba su gestión de traslado a la ciudad de Santa Fe, de donde es oriunda y en donde radica su familia. Entonces le dijeron que en esa oficina no había ningún pedido de traslado a su nombre, por lo que la chica contó con lujos de detalles la maniobra de la cual había sido víctima. Ante eso le sugirieron que hiciera la denuncia en la Dirección de Asuntos Internos de la fuerza.
Una oferta
La joven policía relató que días antes había recibido en el destacamento en el cual presta funciones a dos agentes del Comando Radioeléctrico que se acercaron para dar cuenta y dejar asentado que estaban patrullando la zona y que se puso a charlar con uno de ellos contándole de sus deseos de ser trasladada a Santa Fe ya que su padre está enfermo y quería estar cerca de su familia. Ese policía, que ya está identificado, le dijo que ese trámite era “sencillo pero costoso” y que él conocía a un alto jefe al que pagándole 35 mil pesos le gestionaba el cambio de destino rápidamente.
Dos días más tarde la mujer recibió un llamado a su celular de una persona que se identificó como el comisario mayor Raúl Ardiles (quien fuera subjefe de policía de la provincia ya retirado) y le dijo que la iba a llamar de su parte un oficial de apellido Bauman para encargarse de su trámite, pero la condicionó a que “esto quede en secreto porque si no, en vez de ir a Santa Fe vas a quedar en disponibilidad”.
“Indudablemente que todo estos fueron nombres y apellidos utilizados al azar y que los nombrados nada tienen que ver con la maniobra que se investiga”, aseguró en diálogo con La Capital Ignacio Del Vecchio, titular de la Secretaría de Control de las Fuerzas de Seguridad de la provincia.
Así se llegó al viernes de la semana pasada cuando la agente en cuestión, en compañía de un colega en su misma situación y de acuerdo a lo convenido, se reunieron con el supesto agente Bauman en la plaza España de la ciudad de Santa Fe, donde le entregaron “35 mil pesos en efectivo cada uno y las fotocopias de la credenciales policiales” tal lo pedido para el trámite.
Los estafadores, un hombre y una mujer jóvenes, dijo Del Vecchio, “llegaron en un Peugeot 307 negro con vidrios polarizados y la escena fue filmada en forma disimulada por el compañero de la agente estafada por lo que se contó con una primera prueba de lo acontecido, aunque en la grabación no se distingue la cara del presunto policía y la patente del vehículo”. Sin embargo, una cámara de videovigilancia de la Municipalidad de Santa Fe instalada en la plaza echó luz sobre esos datos y los investigadores salieron a buscar el Peugeot 307.
En Esperanza
Así se supo que el vehículo estaba registrado en Esperanza, ciudad cuyo prefijo telefónico coincidía con el número desde el cual llamaron a la agente para combinar la forma y el lugar de pago. Entonces una brigada de investigadores se fue a esa ciudad del departamento Castellanos y “tras un breve trabajo de campo” llegaron a la casa del suboficial Juan Marcelo M., de 28 años, donde estaba el Peugeot 307 en el que se movían los estafadores.
Con una orden de allanamiento librada por la Justicia provincial, los pesquisas entraron el jueves a la casa en cuestión y encontraron tres celulares (uno de los cuales fue utilizado para concretar la estafa), 229 mil pesos en efectivo que provendrían de otras maniobras similares y la vestimenta que usaba el policía el día que le cobró los 35 mil pesos a la damnificada.
Según Del Vecchio, el oficial Juan Marcelo M. se encontraba en disponibilidad desde 2013 por un hecho de características similares. Fue después de que lo denunciaran por “cobrar 10 mil pesos a un civil para hacerlo ingresar sin exámenes previos al Instituto de Seguridad Pública de la provincia, donde se estudia para ser policía”.
“Ayer estuve con el fiscal y le solicité que más allá de los trámites administrativos que nosostros realizamos al interior de la fuerza y que apostamos lleve a su destitución, se secuestre el vehículo de este hombre, se tome declaración testimonial a quien le vendió el Peugeot 307 y a la concubina del mismo, quien presta servicios en la comisaría 6ª de Rosario”. Además, explicó el funcionario, “el policía todavía no está imputado pero la acusación será la de estafa”, y adelantó que “una vez que el hecho tomó estado público se presentaron al menos otras cinco denuncias similares que ahora están siendo investigadas”.
Fuente: La Capital
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