INVESTIGAN EL HALLAZGO DE RESTOS HUMANOS EN UN CAMPO DE FUNES
Peritos antropólogos investigan el hallazgo de tres cráneos humanos en un campo de Funes, ubicado a 500 metros del lugar donde funcionó el centro clandestino de detención El Castillo durante la última dictadura militar. Los restos fueron llevados al Instituto Médico Legal de Rosario para ser sometidos a exhaustivos estudios.
Según consta en la denuncia que el dueño del campo asentó en la comisaría 23ª de Funes, el primer hallazgo (dos cráneos) ocurrió el martes, en momentos en que se araba un sector donde hasta hace dos meses existió una laguna (que fue drenada para facilitar tareas de cultivo).
La jueza de Instrucción en turno, Mónica Lamperti, dispuso tareas de excavación y la preservación de pruebas, que recayeron en personal del Equipo de Antropología Forense (que presta servicios para la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia), de la Brigada de Homicidios y de Planimetría de la Unidad Regional II.
En ese marco, los expertos encontraron en la tarde de ayer un maxilar inferior con la dentadura completa en el mismo sector donde habían aparecido los primeros restos, mientras que el tercer cráneo fue desenterrado a unos cinco metros al norte del lugar.
Al tiempo que los restos eran derivados al Instituto Médico Legal, los antropólogos, entre ellos Juan Nóbile (quien interviene en la búsqueda de una fosa común con restos NN en el cementerio municipal de San Lorenzo) tomaron muestras de tierra, entre otras tareas.
Los expertos que fueron puestos a disposición de la Justicia provincial forman parte del equipo de investigación de la Secretaría de Derechos Humanos santafesina, que en su momento suscribió un convenio con el Equipo de Antropología Forense.
Diversas fuentes vinculadas con la pesquisa coincidieron ante La Capital en apelar a una extrema prudencia dada las suspicacias que genera el hallazgo de los restos en cercanías del lugar donde funcionó el centro de detención ilegal.
Cuando la noche se aproximaba, los peritos y los uniformados decidieron suspender los trabajos hasta hoy, quedando la zona bajo una estricta vigilancia policial.
El 22 de diciembre de 2003, el ex canciller y actual diputado nacional Rafael Bielsa había reconocido la casa ubicada a dos kilómetros del centro de Funes (salida por calle Tucumán al norte) y a 400 metros de la cabecera de pista del aeropuerto como el sitio donde estuvo detenido durante los años de plomo.
La existencia de El Castillo comenzó a materializarse a partir de la denuncia realizada ante los Tribunales federales rosarinos por Amilcar Monti, integrante del Equipo Jurídico de Derechos Humanos.
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