INVESTIGAN EN ROSARIO UNA RED DE PEDÓFILOS
Personal de la Comisaría de la Mujer investiga una potencial red de pedófilos que utiliza internet como herramienta de oferta y demanda de sexo a adolescentes de entre 12 y 15 años. La causa que involucra a un hombre de 30 años detenido el pasado lunes por realizar prácticas sadomasoquistas con menores –y que oportunamente recayó en un tribunal correccional bajo imputación del delito de lesiones– ayer fue derivada a un juzgado de instrucción porque se comprobó la existencia de “abuso sexual y corrupción de menores”, un caso que se asemeja al registrado el 30 de junio pasado, cuando se apresó a otro hombre de 35 años. Según informaron fuentes policiales, se estima que el resultado de diversos allanamientos realizados en el macrocentro de la ciudad pueden derivar en nuevas detenciones.
Por otra parte, se advierte sobre la necesidad de “no demonizar a la web”, que es tan sólo un nuevo recurso para canalizar viejas perversiones. Y cometer añejos delitos. “Es importante transmitir a los padres y a toda la comunidad que no cualquier adolescente está en condiciones de convertirse en presa de un pedófilo. Para volcarse a este tipo de prácticas tiene que existir predisposición, algunas disfunciones previas”, señaló la titular de la Comisaría de la Mujer –aunque denominado Centro de Atención a la Víctima de Delitos Sexuales–, Mariel Arévalo, quien se encuentra a cargo de la investigación. De acuerdo con su experiencia, “generalmente las víctimas son chicos que tienen muy poca contención en sus hogares y los vínculos débiles los exponen a una gran vulnerabilidad”.
El pasado lunes por la noche, personal de la comisaría 5ª realizó una detención a partir de la denuncia que realizó la madre de Federico O., de 14 años. La mujer detectó que el chico traía dinero a su casa y luego de revisarlo comprobó que tenía una gran cantidad de magullones en todo el cuerpo. Cuando su hijo le confesó lo que verdaderamente le había ocurrido, arribó a una escabrosa confesión: se había dejado azotar 18 veces a cambio de 120 pesos. La causa, que originalmente se abrió en el juzgado correccional a cargo de Héctor Núñez Cartelle, se amplió por la existencia de nuevas denuncias ya que este presunto sadomasoquista también habría victimizado a otro menor con la misma metodología, que incluía golpes con cintos, cables y varillas de mimbre. El contacto se había realizado a través del chat.
“Si bien la causa fue caratulada como lesiones, luego se comprobó la existencia de otros delitos más graves como el abuso sexual y la corrupción de menores”, señaló una fuente policial, quien aclaró que ahora la misma causa se tramitará ante el juzgado de instrucción a cargo de Jorge Eldo Juárez y bajo investigación de la Comisaría de la Mujer.
El último 30 de junio, la sección Seguridad Personal, en conjunto con la Comisaría de la Mujer, había apresado a un hombre de 35 años –según una versión policial es alguien vinculado al fútbol infantil y que trabaja como patovica en un boliche–, que quedó imputado por corrupción de menores y abuso sexual. También a través de Internet, el acusado se habría conectado con adolescentes y niños varones para luego pagarles a cambio de realizar prácticas sexuales. Esa causa recayó en el juzgado de instrucción a cargo de Mónica Lamperti, quien actualmente continúa reuniendo evidencia, en tanto el imputado permanece detenido.
Hasta el momento, hay seis menores de entre 12 y 15 años que fueron víctimas de ese tipo de hechos que involucra a pedófilos, aunque también se tramitaron otras denuncias ante la jueza de instrucción Carina Lurati, quien en los últimos días ordenó una serie de allanamientos en distintas zonas de la ciudad, sin que trascendiera resultado. De todas maneras, este tercer caso sería la punta para desentrañar si es que realmente existe un red con vinculaciones entre quienes cometen estos delitos.
Especialistas piden más herramientas en la legislación para luchar contra este flagelo
Legisladores y especialistas reconocen que la Justicia no cuenta con las herramientas adecuadas para castigar los casos de pedofilia y pornografía infantil, a raíz de que el Congreso nacional demora el tratamiento de diversos proyectos que penan esos delitos.
Según publicó ayer el diario El Litoral de Santa Fe, la senadora mendocina María del Carmen Perceval denunció que siete de sus proyectos sobre violencia y abuso de menores –incluido uno que pena la “tenencia” de pornografía infantil– se encuentran detenidos en el Congreso. Por su parte, la jueza de instrucción porteña Silvia Ramond afirmó sentirse “frustrada” por la falta de una legislación efectiva contra este tipo de nuevos delitos, que se potencian cada vez más por el uso de Internet.
En el marco de una mesa redonda llamada “Protegiendo a nuestros hijos en Internet”, organizada con el objetivo de articular los esfuerzos de diferentes sectores de la sociedad para generar un ambiente más seguro para los menores en la red, Perceval explicó las dificultades legislativas que se presentan para avanzar rápidamente en cada uno de los proyectos, mientras que Ramond hizo un llamamiento a “involucrar a todo el mundo en el problema”, según el vespertino.
De acuerdo con el diario santafesino, frente a representantes del FBI y a miembros de organizaciones internacionales que luchan contra la pornografía infantil y estaban presentes en el debate, Ramond señaló que sólo el artículo 128 del Código Penal alude a la pornografía infantil, al tiempo que reclamó mayores herramientas para penar los delitos de oferta, posesión, transacción y distribución de material pornográfico que viaja por la red.
Prostitución infantil en Corrientes
Tres hombres y una mujer fueron apresados anteanoche por la policía en la localidad correntina de Esquina, acusados de liderar una red de prostitución infantil. Las detenciones se registraron tras descubrir a dos niñas de 12 y 13 años bajo los efectos de alucinógenos y con signos de abuso sexual. Por ese hecho, tres hermanos y una mujer fueron detenidos por “corrupción de menores, abuso sexual y ejercicio de la prostitución”. El caso salió a la luz tras la denuncia de la madre de una menor que había desaparecido de su hogar. La mujer, ayudada por una amiga, buscó a su hija durante dos días hasta hallarla en una casa del barrio San Antonio, donde las niñas eran obligadas a inhalar pegamento y fumar marihuana para luego ser sometidas sexualmente.
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