INVESTIGAN LA FORTUNA DE UN COMISARIO
Propiedades, autos último modelo y abultadas cuentas bancarias conforman el patrimonio del comisario Juan Carlos Caruso, ex titular de la comisaría de Médanos, en el partido de Bahía Blanca, cuyo patrimonio ascendería a cinco millones de pesos, según lo estimado por el fiscal que lo investiga por enriquecimiento ilícito.
La causa fue abierta en la Unidad Funcional de Instrucción N° 3 de Bahía Blanca, a cargo de Oscar Bautista Duizeide, que intenta determinar el origen de los múltiples bienes de quien hasta el martes último fue titular de la seccional de Médanos, distante 50 kilómetros de la ciudad de la cabecera del distrito.
Ese día, el oficial jefe fue puesto en disponibilidad preventiva por el Ministerio de Seguridad.
El fiscal Duizeide informó que el policía tendría un patrimonio cercano a los cinco millones de pesos, entre efectivo, casas, lotes y automotores.
Entre los bienes que se le adjudican hay siete terrenos en el country Bosque Alto, a 10 kilómetros de la ciudad de Bahía Blanca; cada uno de estos lotes tiene un valor estimado entre 30 mil y 40 mil pesos; cinco casas -una de ellas en Villa Ventana-; cuatro vehículos: un Peugeot 206, una camioneta Nissan, una camioneta Asia Topic y un Renault Megane, y 900 mil dólares en una caja de seguridad del banco Bansud.
Casi todos los bienes que le son investigados están a nombre de personas allegadas al comisario.
El fiscal Duizeide dijo: “Se trata de establecer si el comisario es propietario de siete terrenos de un costoso country de la zona, cinco casas y cuatro vehículos, que figurarían a nombre de allegados al imputado, además del dinero encontrado en una caja de seguridad de un banco a nombre de su suegra. Aguardamos los datos solicitados a los distintos registros de la propiedad automotor y rentas, que nos permitirán establecer el patrimonio del comisario”.
La Justicia sospecha que Nélida Rodríguez, de 78 años, suegra de Caruso, es la titular de la cuenta bancaria en el Bansud y sería el testaferro del comisario Caruso.
El martes último la Justicia descubrió un cofre correspondiente a la caja de seguridad 95, del sector 2 del banco Bansud, sucursal San Martín, que contenía los billetes con un cartel que decía: “21 de abril de 2003. 900 mil”.
La Justicia sospecha que Caruso la instigó para abrir esa cuenta. Y por eso anteayer secuestró 185 videos en los que se registran los movimientos del banco.
Otro de los presuntos testaferros sería un hombre que trabaja como gasista, identificado como Luis Aguado, que reveló tener a su nombre cuentas bancarias de Caruso en diversas comunicaciones telefónicas que fueron intervenidas por la Justicia. En estas escuchas Aguado le recriminaba al entonces comisario: “Yo no sabía que tenía 250 mil dólares en la cuenta del banco. Estoy cansado de ser tu testaferro”.
Justamente de estas escuchas -que se realizaron a pedido de otra fiscal, la titular de la Unidad Funcional de Instrucción N°4, Claudia Lorenzo, por presuntas irregularidades dentro de la comisaria- surgió la pista que incriminó a Caruso.
La fiscal Lorenzo, que investigaba lo que ocurría dentro de la comisaría considerada “vip”, dio intervención a su par de la UFI N°3, Duizeide, el 19 de septiembre último. Este fiscal sigue ahora la pista del enriquecimiento ilícito.
Mientras que la fiscal Lorenzo, que también investiga a Caruso por presunta violación de los deberes de funcionario público, pidió un allanamiento en la comisaría de Médanos.
En estos procedimientos se habría establecido que uno de los detenidos gozaba de varios privilegios, como televisión con canales de cable y decodificador para ver programas eróticos, presuntamente obtenidos mediante el soborno a las autoridades.
En esa seccional policial, los fiscales secuestraron documentos que comprometieron directamente en el hecho a Caruso.
Y a su vez, el viernes último, Duizeide pidió cuatro allanamientos en diversas propiedades que se atribuyen a Caruso. Una de éstas es la vivienda particular de Caruso, situada en República Siria 2100, la casa de su suegra Rodríguez; una vivienda emplazada en Zapiola 57 a nombre de Aguado, y la restante en un barrio periférico donde vive una hija de Aguado.
No encuentran a Caruso
La jueza que actúa en el caso, la doctora Gilda Stenfelet, recibió el pedido del fiscal para que le prohibiera a Caruso salir del país, pues teme que pueda eludir la acción de la Justicia.
LA NACION trató ayer de hablar con Caruso, pero no pudo ser ubicado. Anoche, en la seccional de Médanos, el comisario inspector Carlos Canali, ahora a cargo de esa dependencia, informó: “Caruso fue relevado. Ya no está en la comisaría. Y tampoco está en su casa, adonde lo fuimos a buscar, para llevarle algunas pertenencias”.
En caso de ser encontrado culpable, podría ser penado con entre 2 a 6 años de reclusión o prisión, más del 50 al 100% de multa del valor del enriquecimiento comprobado.
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