INVESTIGAN LA MUERTE DE UN BEBÉ CASILDENSE Y DETIENEN A SU MADRE
La Justicia investiga las causas de la muerte de un bebé casildense de apenas ocho meses que falleció en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela de Rosario, tras haber ingresado con un golpe en el cráneo y quemaduras en sus brazos. Una médica del nosocomio observó lesiones que podrían vincularse con el maltrato infantil, por lo que luego de radicarse la denuncia se detuvo a la madre del bebé.
El caso recayó en el Juzgado de Instrucción Nº 6 de Rosario, a cargo de Raquel Cosgaya, quien, en principio, caratuló el hecho como “homicidio calificado por el vínculo materno”.
La jueza tomará hoy declaración a la madre, detenida en la comisaría 5ª e identificada como Nerina Beltrame, de 18 años. La jueza también espera los resultados de la autopsia del bebé, Laureano Coronel, que se realizó ayer por la mañana en el Instituto Médico Legal de Rosario, lo cual será clave para la investigación.
El dudoso episodio conmovió a la comunidad casildense y aún genera incertidumbre entre los investigadores que intentan esclarecer los motivos del triste suceso. El hecho que desencadenó en la muerte de la criatura ocurrió anteayer cerca de las 15 en una precaria vivienda ubicada a la vera de las vías del ferrocarril, sobre 25 de Mayo 1489 del barrio Nueva Roma.
Allí fue encontrado el chiquito por una menor de 13 años que aún no puede salir del espanto que le causó la situación. Pero ese sólo es el comienzo de una historia escalofriante y plagada de dudas.
“Yo había ido a la casa de mi madrina y cuando regresé vi al nene en posición vertical y apretado entre el colchón de la cama y la pared del dormitorio Para mí el nene se quiso dar vuelta y al caer en ese espacio se puede haber asfixiado”, contó a La Capital la chica que halló al pequeño.
Según la menor, el bebé estaba durmiendo en su cama y sus hermanitos en otra habitación, mientras ella y la madre del pequeño escuchaban música en la cocina. “Cuando me fui a la casa de mi madrina, que vive al lado, Nerina se quedó unos minutos y después vino a lo de mi madrina, pero mientras estábamos en mi casa no escuchamos nada raro, tal vez por el alto volumen de la música”, comentó.
La niña también confió a este diario que cuando se encontraba en casa de su madrina, sintió un repentino malestar y ganas de volver a su hogar. “Presentí que algo malo estaba pasando y no sabía qué. Volví porque tuve escalofríos y un mal presentimiento que no puedo explicar. Cuando entré a la casa y abrí la puerta del dormitorio encontré al nene como si estubiera parado entre la cama y la pared, parecía un muñeco, y creí que ya estaba muerto. Luego lo alcé y salí corriendo en busca de ayuda”, relató la menor.
“Nerina no podía creer lo que estaba pasando -agregó- y en medio de la desesperación trataron de reanimarlo mojándole la cabeza, pero no reaccionaba. Después un vecino lo llevó hasta un sanatorio en un camión y no sé más nada”.
La casa donde se produjo el accidente pertenece al padre de la menor, José Aguilar, quien le alquilaba una habitación contigua a la progenitora del bebé fallecido. “Somos amigas y siempre la ayudaba a cuidar al chiquito cuando estaba en la casa de mi papá”, agregó la chica. Su padre ayer prestó declaración en la comisaría casildense donde también aportó testimonio la menor, quien tras el doloroso suceso no puede conciliar el sueño.
El bebe recibió las primeras atenciones en la Clínica Julián Moreno de Casilda y luego fue traslado al Hospital de Niños Víctor J, Vilela de Rosario. “Mientras mi esposo trasladaba al nene hacia el sanatorio le hicimos respiración boca a boca y aparentemente todavía estaba con vida”, dijo Andrea, la esposa del hombre que socorrió al pequeño.
Sin embargo, la médica que recibió al chico en el Vilela e hizo la denuncia, Zunilda Milano, explicó que el niño “ingresó a este hospital con diagnóstico clínico de muerte encefálica. Eso significa un coma profundo sin ningún tipo de respuesta neurológica y con una frecuencia cardíaca muy baja”. La profesional añadió que “lo que pudimos constatar clínicamente es un traumatismo en la región parietal derecha y dos quemaduras importantes en los miembros superiores”, pero aclaró que no se pudieron establecer “cuáles fueron los mecanismos de esos traumas, ni si el chico presentaba golpes antiguos”. En tanto, otra médica de la sala de terapia intensiva del nosocomio rosarino aseguró que la criatura tenía “signos de haber sufrido maltrato infantil”.
En las inmediaciones donde ocurrió el misterioso suceso algunos vecinos dicen conocer “poco y nada” sobre la vida de Nerina. “La conozco de vista nomás”, dijo una mujer que vive cerca de la casa. Sin embargo, la amiga de Nerina aseguró que “trataba bien a su hijo” y negó que el chico haya presentado quemaduras en su cuerpo, como constataron los médicos rosarinos. “Al menos yo no vi nada y me llama la atención lo que se está diciendo”, concluyó.
El padre del bebé, apodado “Bebo”, no vive junto a Nerina, aunque dicen que la ayudaba a mantener a su hijo. La tristeza que sacudió ayer a Casilda fue similar a la ocurrida hace un tiempo cuando también la funesta noticia tuvo como protagonista a un bebé que fue encontrado sin vida en las aguas del canal Candelaria tras ser ultrajado y abusado sexualmente por un menor que continúa detenido.
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