INVESTIGAN QUÉ PASÓ CON EL PRESO AHORCADO EN EL BAÑO DE LA ALCAIDÍA
El castigado sistema penal santafesino recibió el fin de semana otro duro impacto, tras hallarse el cadáver de un joven preso de 18 años en un baño de la abarrotada Alcaidía local, en el corazón mismo del poder policial de la provincia, desde donde otros cuatro internos fugaron hace sólo dos días.
Rubén Andrés Fleitas fue encontrado colgado del cuello mediante una soga que pendía de la ducha del baño perteneciente al pabellón 8, y en momentos en que los otro 8 internos de la tristemente conocida “Piojera” -un lugar que recibe permanentes denuncias por sus inadecuadas instalaciones- recibían las visitas del fin de semana.
La División de Relaciones Policiales de la Unidad Regional Uno elaboró un escueto comunicado en el que expresa, textualmente, que “en la víspera, a las 15.40, personal de celadores de la Alcaidía Policial de la URI constató que en el baño perteneciente al pabellón número 8, donde se encontraba alojado junto con otros 8 internos, pendía de una soga atada a la ducha y a su cuello, ya fallecido, Rubén Andrés Fleitas, de 18 años, quien se encontraba alojado a disposición del Juzgado de Instrucción de la 2da. Nominación”.
Señala también que se dio intervención de inmediato al juez de Instrucción en Turno, Dr. Giovannini y al fiscal Dr. Romero.
Examinado (Fleitas) por el médico policial se dictaminó, en primera instancia, “muerte por asfixia por ahorcamiento”. El hecho habría acontecido cuando los compañeros del pabellón de Fleitas recibían visitas de familiares y allegados y aquél quedó solo en el lugar. Se instruyen actuaciones preventivamente caratuladas: “suicidio”.
En la mira
La muerte del joven Fleitas se suma a la fuga de cuatro presos, ocurrida en la madrugada del viernes, y junto con otros hechos pone nuevamente en la mira a la cuestionada “Piojera”, un sitio que tiene capacidad para poco más de cien presos, y que cuenta en la práctica con 170, viviendo en condiciones de hacinamiento y falta de higiene.
Fabián Arregue, Abel Cabral, José Fajardo y Oscar Villalba fugaron del pabellón 4 tras limar los barrotes y ganar la calle, burlando la vigilancia del céntrico edificio que es sede de la policía provincial.
En los últimos días, la situación de las personas detenidas en ese lugar tomó estado público, cuando se realizó una huelga de hambre en reclamo de mejoras en las condiciones de detención.
Los internos elevaron un documento de cinco puntos al juez de instrucción Eduardo Giovannini (quien ahora comanda la investigación por la muerte de Fleitas), y reclamaron entre otras reivindicaciones mejor higiene y traslados hacia otros centros de detención.
Ya en noviembre del año pasado, unos 50 internos debieron ser trasladados hacia otras unidades cuando un juez detectó que la cantidad de detenidos en “La Piojera” llegaba a 180 sujetos.
La medida se tomó en cumplimiento de una orden de un juez de instrucción, quien dio curso a un hábeas corpus presentado por los internos, luego de constatar la superpoblación de las instalaciones y las condiciones “infrahumanas” en que se encontraban.
En su informe de situación, el magistrado apuntó que en el sector inferior las cuchetas no son suficientes y muchos de los presos dormían con mantas en el piso; que los baños son demasiado chicos y la cantidad de personas que los usan impiden el debido aseo, a lo que se suma el hecho de que no tienen puertas, no hay ventilación y el agua escasea, todo lo cual “hace totalmente insoportable la permanencia en el lugar” y permite calificar la situación descripta como “de características infrahumanas”. Además, puntualizó la presencia de un alto número de afectados por enfermedades infecto-contagiosas.
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