INVESTIGAN SI BEBÉS DADOS POR MUERTOS EN UN HOSPITAL, FUERON VENDIDOS
La Justicia cordobesa investiga si en el hospital Domingo Funes, de Santa María de Punilla, a unos 45 kilómetros de la capital cordobesa, fueron robados y vendidos bebés de familias pobres de la región.
El trámite se encuentra a cargo del fiscal de Dean Funes, una ciudad del norte de la provincia, Eduardo Gómez, y aún no hay imputados.
El primer episodio sobre el que se averigua es de agosto de 1999 y las investigaciones llegan hasta 2003. Según el abogado querellante Víctor Ricci, se cree que en ese hospital regional se habría dado por muertos a 37 bebés, pero en realidad habrían nacido vivos y luego, vendidos.
Laura Echenique, directora de Asuntos Legales del Ministerio de Salud, le dijo a Clarín que “hemos ordenado una investigación administrativa por las denuncias formuladas por padres supuestamente damnificados”.
Agregó que “se está recabando información a través de las historias clínicas y documentación que solicitamos en los distintos hospitales en los que se han presentado las irregularidades denunciadas, que son los hospitales Domingo Funes, el Regional de Cruz del Eje y el de la ciudad de Dean Funes”.
A su vez, el ministro de Salud de la provincia, Roberto Chuit, se presentó ante el fiscal Gómez para ofrecer colaboración en la la tarea judicial.
Ricci le dijo ayer a Clarín que existen sospechas sobre 35 casos, mientras que en otros dos se han reunido indicios suficientes como para suponer que los chicos po drían haber sido sustraídos a sus padres luego de nacer y más tarde vendidos.
Señala también que en todos los casos se trata de familias pobres de las localidades de Cruz del Eje —120 kilómetros al norte de la ciudad de Córdoba—, Dean Funes, La Cumbre, Capilla del Monte, La Falda, Villa Giardino, Santa María y Tanti.
Los episodios con mayor cantidad de información son los correspondientes a Olga Adriana Hidaldo y su esposo, Mario Ahumada, que viven en Huerta Grande, y el de Sandra Cicotti, de Capilla del Monte.
Olga dio a luz en el mes de agosto de 1999, y Sandra en enero de 2003. En el expediente, se indica que el hijo de los Ahumada-Hidalgo sería una nena, pero sus padres afirmaron ayer a este diario que se trata de un varón, que ahora estaría viviendo con una familia en Buenos Aires. En cambio, Cicotti habría tenido una nena.
La hermana de Sandra, Sonia Cicotti, expresó ayer que “la historia clínica de mi hermana tenía una gran cantidad de contradicciones. Por ejemplo, que pesaba 80 kilos. ¿Cómo puede ser? —se preguntó la mujer—, si ella mide apenas 1,47 metro. Además decía que tenía una operación de cadera y nunca había sufrido una intervención quirúrgica. A ella la trasladaron desde Capilla del Monte hasta Santa María porque decían que no tenía suficiente ancho de caderas para tener familia”
A ella y a su mamá, los médicos le habrían dicho que la nena nació muerta y que habría fallecido dos o tres días antes, mientras estaba en el vientre materno. Sonia dice que es imposible, porque estaba controlada por el médico y asegura que hasta escucharon los latidos de la beba en el hospital de Capilla del Monte, antes de que los trasladaran al hospital Domingo Funes.
Sandra Cicotti está en pareja con un mecánico y ese era su primer embarazo. No ha vuelto a quedar embarazada.
A Mario Ahumada, de acuerdo con su testimonio, le dijeron algo parecido, también en el hospital Domingo Funes: que su hijo había nacido muerto y que había fallecido 2 o 3 días atrás. Cuando quiso verlo, según su denuncia, no se lo quisieron mostrar, y luego de algunas horas, le habrían mostrado un feto en formol. Ahumada afirma que su hijo aún está vivo.
En el expediente judicial, en la foja 104, un informe del CEPROCOR, el laboratorio estatal que realiza los estudios de ADN, se puede leer que los restos cadavéricos estudiados son compatibles con los de Ahumada e Hidalgo. Los padres dicen que dos días antes, una médica del centro de salud de Huerta Grande, controló el embarazo y su hijo estaba vivo.
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