INVESTIGAN SI UN SECUESTRADOR ERA UN EX MILITAR CARAPINTADA
Claudio Lescano tenía una pistola en cada mano. Disparó y disparó contra los policías que habían entrado a rescatar a Patricia Nine. Cuando vio que su cómplice, Pablo Rem, había muerto, pensó que también era su final. Gritó que no iba a volver a la cárcel, tiró una de sus armas al piso y se apuntó a la cabeza con una pistola de origen alemán marca Heckler and Kosch calibre 40. Entonces apretó el gatillo por última vez.
Ahora los investigadores están tratando de determinar si Lescano fue miembro de alguna fuerza armada o de seguridad. Altas fuentes del caso dijeron ayer a Clarín que de la declaración de Patricia Nine surgió un dato que les llamó la atención.
Ella relató que “Tito” (Lescano le decía a Nine que lo llamara así), en una de las muchas charlas que tuvieron, le contó que había sido integrante del Batallón 601 de Comandos y que había sido dado de baja luego del levantamiento carapintada de Mohamed Alí Seineldín.
En la madrugada del 3 de diciembre de 1990, un grupo de carapintadas del Ejército y la Prefectura se alzó contra los jefes de sus propias fuerzas. Tomaron el Edificio Libertador (sede del Ejército), el Regimiento de Infantería I Patricios, en Palermo, y una fábrica de tanques de Boulogne. También intentaron tomar el Edificio Guardacostas de Prefectura, en Puerto Madero. El presidente Carlos Menem ordenó sofocar la rebelión y las tropas leales acabaron con el alzamiento. Hubo 13 muertos y 20 heridos.
Consultados por Clarín, voceros del Ejército dijeron ayer que no hay ningún Claudio Lescano en su base de datos informatizada ni en su archivo histórico, que requiere de una búsqueda manual y es más completo. Es decir, que no aparece como perteneciendo a la fuerza.
Clarín también consultó a Prefectura Naval: allí dijeron que un Claudio Lescano fue exonerado de la fuerza en 1990. Sin embargo, no pudieron precisar si se trata de la misma persona que se mató el sábado durante la liberación de Patricia.
Según la declaración de Nine, Lescano también le contó que había combatido en Malvinas. Lescano tenía 44 años (iba a cumplir 45 el 11 de diciembre) y, según las fuentes, tenía un buen manejo de armas. Eso también amplió las sospechas de que pudo tener instrucción militar.
Lescano fue quien mantuvo un buen trato con Patricia Nine durante los 25 días que estuvo cautiva en una casa de Libertad, partido de Merlo. Ella lo admitió el domingo durante una conferencia de prensa: “Tuve afinidad con él porque tuvo un trato humano para conmigo, y eso se lo agradecí todos los días”, dijo.
Otra fuente aseguró que esa relación se generó a raíz de un incidente: en un momento del cautiverio el otro secuestrador, Pablo Rem, habría comenzado a acariciar el pelo de Patricia, y la mujer gritó. Entonces Lescano increpó duramente a su cómplice y a partir de allí cuidó de que no quedara a solas con ella.
En tanto, los voceros dijeron que investigan si quien hizo los llamados a la familia Nine fue Cristian Carro Córdoba, detenido por policías de la Bonaerense la semana pasada en Vicente López, y cuyo arresto, según voceros policiales, fue la punta del ovillo para liberar a Patricia.
Creen que él deformaba su voz poniéndose un dedo en la boca y sospechan que sería el mismo a quienes los investigadores identificaban como “El Gangoso”, cuya voz y modismos se escucharon en llamadas extorsivas de otros ocho secuestros en el conurbano (como los de Garnil y Ramaro), de cuatro en el Paraguay, y en el de Cristian Schaerer
Este contenido no está abierto a comentarios

