Investigan un confuso y violento operativo policial en la comunidad Qom
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Fue en el barrio Toba de zona oeste. Fueron detenidas 14 personas, que anoche quedaron libres. La policía dijo que se negaron a identificarse.
Miembros de la comunidad Qom denunciaron detenciones arbitrarias, apremios ilegales, agresiones verbales, ingresos a viviendas sin la orden de un juez e intimidación con balas policiales por parte de personal de Comando Radioeléctrico. Ocurrió durante la mañana de ayer en la zona oeste, cuando 14 personas terminaron privadas de su libertad después de lo que los vecinos graficaron como un “violento” e “injustificado” operativo. La versión policial es diametralmente opuesta y habla de tumultos generados por un grupo de personas que se negaron a ser identificadas y agredieron a los uniformados. El fiscal Gustavo Ponce Asahad, a cargo de la investigación, señaló que a pesar de haber pedido las actuaciones a la comisaría estas no fueron remitidas al Ministerio Público de la Acusación. También indicó que se abrió una investigación en contra del médico policial, ya que su informe no daba cuenta de las lesiones que presentaban algunos de los detenidos, que debieron ser hospitalizados. Al cierre de esta edición, todos los detenidos recuperaron la libertad.
Los vecinos del barrio Toba de Rouillón al 4400 describieron lo ocurrido ayer a las 8 como un hecho de violencia policial y lo enmarcaron en una situación que se repite: la de policías que “verduguean” a los miembros de la comunidad Qom.
Ese es el contexto que los vecinos de la comunidad Qom de la zona oeste dieron a las detenciones. Dijeron que había un grupo de 4 chicos a los que los policías comenzaron a insultar y que cuando uno de ellos “no se la dejó pasar” comenzaron los golpes.
Antecedentes
Ruperta Pérez, referente de la comunidad, contó que los vecinos salieron a la calle a ver qué pasaba, a preguntar por qué les pegaban. Los policías pidieron refuerzos y el barrio se llenó de camionetas del Comando Radioeléctrico.
Los testimonios de la gente del barrio enumeran una serie de actos violentos cometidos por las fuerzas de seguridad: dieron cuenta de que ingresaron sin permiso ni orden del juez a dos vivienda, que golpearon a varios jóvenes, que detuvieron a 14 personas sin motivo, que efectuaron disparos. Incluso una mujer contó que su hijo de 15 años quiso socorrer a un amigo que había sido alcanzado por una bala policial en el brazo y lo hicieron tirar al piso. “Lo subieron a un patrullero y me dijeron que se lo llevaban a la comisaría 19ª. Yo fui para allá y a las 10.30, cuando llegaron los detenidos, mi hijo no estaba. Una hora después me enteré que unos vecinos lo habían socorrido. Lo golpearon y lo abandonaron en un descampado”, sostuvo la mujer.
“Los vecinos dicen que se trató de un hecho de muchísima agresión, de maltrato, de golpes. Y por otro lado tenemos las actuaciones prevencionales que consignan otra situación”, informó el fiscal de flagrancia en turno, Gustavo Ponce Asahad, quien aclaró que, hasta ayer, todo era materia de investigación. La versión policial da cuenta de que personal de Comando Radioeléctrico fue comisionado al lugar por un llamado al 911 porque una persona alcoholizada estaba ocasionando disturbios. Que un patrullero se acercó a la esquina de Garzón y Aborígenes Argentinos y se encontró con cuatro personas a las que quiso identificar y opusieron resistencia. Que una quinta persona apareció y agredió a los uniformados y que poco más adelante un grupo de vecinos se sumó a esas agresiones.
El fiscal detalló que fue anoticiado del hecho a las 11 y que al mediodía se presentó en la comisaría 19ª. “Quiero resaltar que pedí que se enviaran las actuaciones a la Fiscalía para las 17 horas (de ayer) bajo apercibimiento de ley y las actuaciones todavía no han llegado”, dijo Ponce Asahad casi tres horas después de haberse cumplido con el plazo dispuesto.
De acuerdo con el fiscal, los primeros que actuaron en el lugar fueron dos uniformados del Comando Radioeléctrico a quienes se les incautaron las armas reglamentarias, que fueron enviadas a peritar. Luego llegaron refuerzos y a pocos minutos en la zona había entre 40 y 50 policías. En el lugar fueron detenidas 14 personas: doce varones y dos mujeres, quienes fueron liberados anoche.
Según la Policía, uno de los detenidos estaba prófugo de Coronda, adonde cumplía una condena por un homicidio; otro está siendo investigado por una tentativa de homicidio, y a tres de ellos se les secuestraron armas de fuego.
“En la comisaría pude constatar que algunos de los aprehendidos estaban con golpes, lo que contrastaba con el informe del médico legal, razón por la cual ordené la formación de una causa al médico de la policía por los eventuales delitos de encubrimiento, falsedad ideológica de instrumento público e incumplimiento de los deberes de funcionario público”, detalló el fiscal.
Ayer se tomó declaración en Fiscalía a varios testigos del hecho. El fiscal detalló que se estaba trabajando en conjunto con la defensa de los detenidos, Asuntos Internos y la División Judiciales de la Policía, miembros de la comunidad Qom, las carteras nacional, provincial y municipal de Asuntos Indígenas y organismos de Derechos Humanos.
Además se puso en conocimiento de la situación a la Fiscalía de Violencia Institucional y Corrupción Policial.
“El personal actuó en consecuencia de los hechos. Era una identificación de rutina, no se extralimitó en ningún lugar. Fueron víctimas de una turba de vecinos”, dijo el jefe de Policía de Rosario, Marcelo Villanúa. “Nosotros estamos trabajando en esa zona, como lo hemos hecho siempre. Es la presencia del Estado por medio de su policía. No se discrimina si son pueblos originarios o criollos. Son delincuentes”, agregó.
El ministro de Seguridad de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, se expidió en el mismo sentido: “Vamos a investigar desde nuestra Secretaría de Control todas las actuaciones que se hicieron, queremos siempre colaborar con la Justicia. Pero también dejar en claro que la policía va a actuar cuando advierta un delito o cuando se pretende evadir un control. La gente nos pide tener una policía activa y combatir el delito, y eso se logra con la policía en calle”.
“La policía va a actuar cuando advierta un delito o cuando se pretende evadir un control”, dijo Pullaro
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