INVESTIGAN UN GRAVE CASO DE MALTRATO INFANTIL
La policía recibió la denuncia de las autoridades del hospital de niños Orlando Alassia. Cuando la víctima llegó al nosocomio, se encontraba en estado de coma, su cuerpo presentaba hematomas de consideración y hasta quemaduras.
El pequeño fue llevado al hospital por su madre biológica y su concubino, quienes dijeron a los médicos que el nene se había caído de la cama. Sin embargo, los especialistas sospecharon de un posible caso de maltrato infantil, al observar que las lesiones sufridas no tenían relación con una simple caída.
Por eso, hicieron la denuncia ante la policía y, ahora, la madre y su concubino están detenidos. Ayer, ambos fueron indagados en el Juzgado de Instrucción de la Segunda Nominación, a cargo del Dr. José Manuel García Porta.
Desde la Justicia, se solicitó además la historia clínica del pequeño, quien no habría registrado ingresos anteriores al hospital con signos de maltrato.
La madre de la víctima tiene 20 años, mientras que su pareja es un hombre de 25 años. Ambos decidieron llevar al niño al Hospital al ver que se moría.
Los médicos lograron recuperar al nene, quien en estos momentos se encuentra bajo la custodia de sus abuelos paternos, por disposición del Juzgado de Menores.
Para los próximos días, se espera que el juez García Porta resuelva la situación procesal de los dos imputados.
No es un caso aislado
Los profesionales que trabajan en el Hospital de Niños se enfrentan en forma constante con el drama del maltrato infantil. Estadísticas brindadas el año pasado desde este centro asistencial, hablaban de más de 800 casos entre 2000 y 2005.
El maltrato físico es el más común: representa el 70 % de los casos que llegan al hospital y el 33 % de los que se detectan en las escuelas. Sin embargo, suelen existir abusos que resultan muy difíciles de comprobar porque en general no dejan huellas. Además, quienes trabajan en la problemática insisten en que la mayoría de los casos se mantiene oculta, y el silencio se rompe sólo cuando la gravedad de los maltratos hace que éstos se conviertan en un problema indisimulable.
Un dato clave es que ocho de cada diez chicos maltratados que llegan al hospital Orlando Alassia, ya habían estado en esa institución por el mismo problema.
Los expertos coinciden en que existe una serie de manifestaciones en la conducta de los chicos, que pueden hacer presumir que están siendo maltratados: suelen mostrarse temerosos y a la defensiva; con una actitud de sometimiento y retracción. Aparecen frecuentes moretones en lugares como espalda, torso, cuello o en la parte superior de los brazos; cambian sus vidas de relación en la escuela, dejan de jugar. Estos chicos suelen decir con frecuencia que les duele “la panza”, o la cabeza, o cualquier lugar del cuerpo para llamar la atención; piden que no los dejen solos con alguna persona y se enferman en forma reiterada.
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