INVESTIGARÁN UN PRESUNTO ROBO DE PLANOS POR EL ASALTO AL BANCO RÍO
Representantes de foros vecinales de la zona norte del conurbano pedirán hoy que se investigue si existe una vinculación entre la supuesta sustracción de planos de entidades financieras que estaban archivados en la Dirección de Seguridad Bancaria del Ministerio de Seguridad bonaerense, hecho denunciado a fines de 2003, y el espectacular saqueo de la sucursal Acassuso del Banco Río, de la que el viernes pasado los asaltantes escaparon por un túnel hecho por ellos y por un ducto pluvial, con un botín que se estima multimillonario.
“A fines de 2003 nos presentamos por este tema en la fiscalía Nº 5 de San Isidro. La denuncia fue derivada a la de Delitos Complejos de La Plata, a cargo de Virginia Bravo. En ese momento también hicimos un pedido de informes al Ministerio de Seguridad para que se nos dijera si entre la documentación presuntamente faltante se contaba la de las entidades de Vicente López. Este robo del viernes reaviva el tema, así que reiteraremos nuestro pedido”, dijo a LA NACION Carlos Mari, presidente del Foro de Seguridad de Villa Martelli e integrante de la Interforal Vicente López.
Al cierre de esta edición no fue posible conocer el estado del expediente abierto en función de aquella denuncia en La Plata. Pero allegados a la investigación confiaron que el fiscal de Martínez Ariel Apolo, a cargo del caso, está al tanto de la existencia de aquella causa y ya habría pedido que se le remitieran antecedentes de ella.
La presunción de que pudiera haber conexiones entre uno y otro caso se basa en la precisión con la que los asaltantes llegaron, bajo tierra, a conectar el ducto pluvial que baja desde la Panamericana -a la altura de Villa Adelina- hacia el Río de la Plata, con una verdadera obra de ingeniería civil.
El propio ministro de Seguridad provincial, León Arslanian, admitió anteayer, en rueda de prensa, que los ladrones pudieron haber contado con una copia de los planos para poder concretar su plan. Esta hipótesis abona la sospecha de que hubiera participado en el golpe personal policial. Ya se especulaba con esa posibilidad por el hecho de que los asaltantes parecían conocer al detalle cuál sería el despliegue de las fuerzas de seguridad y cómo aplicarían el protocolo de acción en hechos con toma de rehenes.
La teórica vinculación del hecho del Banco Río con aquel “robo hormiga” que un oficial que trabajaba en la Dirección de Seguridad bancaria bonaerense confió a la revista Noticias en noviembre de 2003 -hecho del cual LA NACION dio cuenta en su edición del 18 de ese mes- suma un nuevo factor de sospecha: aquel policía había dicho entonces que los autores de aquel robo habían sido compañeros suyos.
En el momento de aquella denuncia el entonces ministro de Seguridad, Juan José Alvarez, ordenó una investigación interna, a pesar de que voceros suyos habían calificado el material en cuestión como “memos de circulación interna, papelería muy vieja e inútil”. El responsable del área, comisario inspector Juan Carlos Carrillo, respondió en ese momento, en su descargo, que lo que se había hecho en la dirección a su cargo era “ordenar y reubicar documentación” de entidades crediticias.
Además de pedir que se reactive aquella investigación, Mari también dijo que el día del espectacular robo, y a diferencia de lo que dijeron hasta ahora las autoridades provinciales, la instrumentación del plan de operatividad para casos de tomas de rehenes fue “deficiente”. “Si hubieran hecho lo que dice el manual, que es controlar eventuales vías de escape por el subsuelo hasta 70 metros a la redonda y 20 de profundidad, los ladrones no se habrían escapado”, concluyó.
En tanto, autoridades del banco asaltado informaron que hasta mañana esa entidad sólo recibirá a los damnificados. El resto de los clientes debe dirigirse a las sucursales de Acassuso 252 y Avenida Santa Fe al 900.
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