IRAK: 11 MUERTOS EN EL MAYOR ATAQUE DESDE EL FIN DE LA GUERRA
En el ataque más grave desde que terminó la guerra en Irak y en el primero contra una delegación árabe, un coche bomba explotó ayer frente a la embajada de Jordania en Bagdad, dejando por lo menos 11 muertos, 65 heridos, vehículos destrozados y restos humanos dispersos en la calle.
El ejército estadounidense informó que en un combate con presuntos guerrilleros, en el centro de Bagdad, dos soldados norteamericanos murieron anteanoche y otro resultó herido, al igual que un intérprete local. Estas muertes pusieron fin a cuatro días sin bajas norteamericanas y elevaron a 55 el número de efectivos muertos en acciones hostiles desde que el presidente norteamericano, George W. Bush, declaró el fin de la guerra, el 1° de mayo último.
La explosión de ayer en la embajada jordana derribó una de las paredes del edificio y destrozó automóviles que se encontraban en el área. Poco después, jóvenes iraquíes derribaron la puerta de la sede diplomática y comenzaron a destruir fotografías del rey de Jordania Abdullah II y de su difunto padre, el rey Hussein, mientras gritaban cánticos contra los jordanos. Fueron rápidamente dispersados por la policía iraquí y las fuerzas norteamericanas.
Casi simultáneamente al atentado en la embajada, un vehículo Humvee estadounidense se incendió en el centro de Bagdad tras ser atacado. Los soldados presentes en el lugar intercambiaron disparos con personas ubicadas en edificios cercanos y al menos un transeúnte iraquí murió a causa del tiroteo. Una vocero del ejército estadounidense dijo que dos soldados norteamericanos de la Primera División Acorazada habían sido heridos.
Se cree que la bomba que causó la explosión en la embajada jordana fue colocada en un minibús estacionado frente al amurallado complejo y que habría sido activada por control remoto. Ningún grupo ha reivindicado la explosión del coche bomba.
Funcionarios de un hospital dijeron que los muertos eran 11 y los heridos 65. El capitán de la policía iraquí Ahmad Suleiman informó que cinco policías que estaban junto al complejo diplomático perdieron la vida en la explosión. Por su parte, funcionarios jordanos señalaron que los muertos identificados eran iraquíes y que cinco miembros del personal de la embajada resultaron heridos. Aunque las tropas norteamericanas suelen patrullar el área, no hubo soldados heridos.
Muchas personas en Bagdad se preguntaban ayer por qué se escogió como blanco la embajada de Jordania. Las tensiones entre ese país e Irak se han mantenido elevadas por el apoyo brindado por Ammán a las fuerzas de Estados Unidos en la guerra contra Saddam Hussein. Además, la semana pasada Jordania concedió asilo a las dos hijas del ex dictador.
El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, se comunicó por teléfono con el canciller jordano y le aseguró que se reforzaría la seguridad alrededor de la embajada, dijo una fuente del ministerio de Relaciones Exteriores jordano en Ammán.
Terroristas profesionales
El teniente general Ricardo Sánchez, comandante de las fuerzas terrestres de Estados Unidos en Irak, dijo que, por el número de víctimas, el ataque de ayer fue el peor contra un objetivo no militar desde el fin de los combates. “Esto muestra que hay terroristas profesionales operando en este país y que estamos todavía en zona de combate”, advirtió.
Jordania condenó el atentado y aseguró que sus autores serán llevados ante la justicia, dondequiera que se encuentren. “Es un cobarde ataque terrorista que condenamos enérgicamente. Esto no nos va a desviar de nuestra intención de ayudar al pueblo iraquí en el proceso de estabilización (del país)”, dijo desde Ammán el ministro de Información, Nabil al-Sharif.
El teniente general Sánchez también anunció que para detener el creciente distanciamiento de la población iraquí, las fuerzas estadounidenses cambiarán de táctica y realizarán operaciones menos agresivas. “Comencé a recibir múltiples señales de que nuestro principio de “mano de hierro” nos alejaba cada vez más de los iraquíes”, reconoció el militar a The New York Times. Los iraquíes, señala el diario, se quejan de que las operaciones estadounidenses desembocan muy a menudo en la detención de ciudadanos comunes y corrientes y no de los miembros del Partido Baath.
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