IRAK: BUSH DIJO QUE EL TRATO A LOS PRESOS FUE "ABERRANTE"
El escándalo desatado por los detalles de las torturas de estadounidenses a presos en Irak obligó a la presidente George W. Bush, a sus funcionarios y a los jefes militares norteamericanos a pedir disculpas públicamente.
Durante una entrevista con un canal árabe de televisión, Bush declaró que el trato recibido por prisioneros iraquíes de parte de algunos militares estadounidenses fue “aberrante” . El pueblo de Irak “debe entender que lo que ocurrió en esa prisión no representa a los Estados Unidos que yo conozco”, agregó.
Más temprano, la Consejera de Seguridad Nacional de EE.UU., Condalezza Rice, había expresado la “amargura” que siente su país por los casos de torturas en las cárceles iraquíes. Por su parte, el mayor general Geoffrey Miller dijo desde la cárcel de Abu Ghraib, que deseaba “ofrecer disculpas en nombre de nuestra nación y de nuestras fuerzas armadas por el grupo reducido de soldados que cometieron acciones ilegales o no autorizadas”.
“El presidente de EE.UU., George W.Bush, vigila de forma personal la marcha de las investigaciones. Todos sentimos amargura después de haber visto las fotografías” dijo Rice a la cadena de televisión árabe Al-Arabiya. “Quiero asegurar a Irak, a los árabes y a todo el mundo que el presidente Bush esta decidido a que se descubra la verdad para poder castigar a los culpables”, recalcó.
Rice recordó que Bush le pidió al secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, que investigue el problema. “Los estadounidenses quieren que su país aparezca con una imagen de un país que ayuda”, aseguró Rice.
Esta conducta “empaña los esfuerzos de todos nuestros soldados y trabajaremos sin descanso para restablecer la confianza que tienen los iraquíes en la coalición y la confianza que el público de Estados Unidos tiene en los militares”.
Frente a la prisión, unos 2.000 iraquíes protestaron hoy contra el tratamiento que le dieron a los presos. Los manifestantes, molestos por las fotos de prisioneros torturados por soldados estadounidenses, se congregaron frente a la entrada principal de la prisión y algunos gritaron que “la democracia no significa matar a personas inocentes”. Llevaban, además, un cartel que decía “liberen a las mujeres o lanzaremos una guerra santa”.
Miller explicó que el ejército estadounidense tiene un manual estricto para interrogar a los prisioneros. “Revisé todas esas técnicas y hablé con (el teniente general Ricardo Sánchez, comandante de las fuerzas estadounidenses en Irak) y aprobó mi recomendación de que sean restringidas algunas de esas técnicas”, dijo Miller.
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