IRÁN AMENAZÓ CON SEGUIR SU PLAN NUCLEAR EN SECRETO
Irán advirtió que romperá sus relaciones con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) si el Consejo de Seguridad le impone sanciones por su programa nuclear y que un eventual ataque militar lo obligaría a proseguir en secreto su proyecto atómico.
Las amenazas fueron proferidas en una semana crucial ya que el viernes expira el plazo fijado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para que el régimen de Teherán ponga fin al proceso de enriquecimiento de uranio.
“Si deciden sanciones contra nosotros, nuestra relación con la el organismo será suspendida”, dijo el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, encargado de las negociaciones sobre la cuestión nuclear, durante una conferencia de prensa en Teherán.
Ayer, el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, había advertido de nuevo que su país podía replantearse su relación con el OIEA y abandonar el Tratado de No Proliferación Nuclear si los occidentales intentaban “despojarlo de sus derechos” nucleares.
El plazo de la ONU. Ante la proximidad del 28 de abril, día en que vence el plazo dado por la ONU, los miembros del Consejo de Seguridad prevén reunirse para debatir sobre un proyecto de resolución que pueda imponer legalmente a Irán el cumplimiento de las exigencias de la comunidad internacional, según el embajador estadounidense ante la ONU, John Bolton.
Por de pronto el gobierno norteamericano no descarta el uso de la fuerza para doblegar a Irán.
“No se ha tomado aún totalmente una decisión, pero la mecánica parece que se ha puesto en marcha”, dijo a un diplomático occidental.
Irán en cambio no se deja amilanar.
“Una acción militar contra Irán no conducirá al cese del programa” y “si toman medidas duras, ocultaremos ese programa”, sostuvo Larijani.
“Si emprenden una acción militar contra nosotros, no podremos de ningún modo continuar trabajando de forma transparente”, dijo el responsable iraní que blandió el arma del petróleo, del que Irán es el cuarto productor mundial.
“Irán no ha sido el que ha iniciado la crisis pero si se nos somete a medidas radicales esto tendrá automáticamente consecuencias importantes sobre el petróleo”, amenazó.
Sin marcha atrás. Siempre en la misma línea, el ex presidente iraní Akbar Hachemi Rafsandjani excluyó dar un paso atrás.
“Nuestra tecnología nuclear es como una bala que ha sido disparada, no hay manera posible de hacerla regresar”, dijo en unas declaraciones que más bien parecían una diatriba contra el jefe del OIEA, Mohamed El Baradei, una personalidad que no es precisamente del agrado de Washington. Rafsandjani lo acusa de “no decir la verdad”.
En su último informe del 27 de febrero, El Baradei explicaba que el OIEA no podía certificar que Irán no llevaba a cabo actividades nucleares clandestinas, criticaba la falta de cooperación de Teherán y le instaba a suspender el enriquecimiento de uranio.
En vez de obedecer, la República Islámica anunció el 11 de abril que había enriquecido uranio con éxito.
Por si fuera poco, Larijani explicó hoy que se ha lanzado una cascada de centrifugadoras para el enriquecimiento de uranio a las que seguirán otras.
Unos planes preocupantes para sus vecinos.
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