Irán da vuelta la página y relanza sus relaciones con el mundo
Tras el levantamiento de las sanciones, Rohani anunció que el país se reintegrará a la comunidad internacional; Obama celebró el paso dado por Teherán, pero advirtió que algunas sanciones seguirán.
Irán decidió dar vuelta la página en su relación con Occidente y reintegrarse en la comunidad internacional. Así lo anunció ayer el presidente iraní, Hassan Rohani, tras la entrada en vigor del histórico acuerdo nuclear y la derogación de las sanciones impuestas por Estados Unidos y sus aliados contra Teherán.
“Nosotros, los iraníes, tendemos la mano al mundo en señal de paz y, dejando atrás todas las hostilidades, sospechas y complots, abrimos una nueva página en las relaciones de Irán con el mundo”, declaró Rohani en un mensaje a la nación.
El acuerdo, suscrito en julio con las grandes potencias, se oficializó con el visto bueno del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), que certificó el cumplimiento de Irán al garantizar la naturaleza estrictamente pacífica de su programa nuclear.
Desde Estados Unidos, Barack Obama llamó a los iraníes a “crear nuevos lazos con el mundo” y elogió el “progreso histórico” que a su juicio supone el acuerdo suscrito entre Irán y las potencias mundiales.
Para el presidente norteamericano, la implementación del acuerdo es un éxito de la diplomacia “firme” de su país. “Irán no va a tener en sus manos una bomba atómica; si intentan engañarnos, los atraparemos”, dijo Obama en la Casa Blanca. “Podemos hacer este mundo más seguro para nuestros hijos y nuestros nietos y para las futuras generaciones”, agregó.
Obama también admitió que sigue habiendo diferencias entre los dos países y advirtió que se seguirán aplicando estrictamente las sanciones impuestas a Irán por violaciones de los derechos humanos, apoyo al terrorismo y desarrollo del programa iraní de misiles balísticos. Precisamente, el departamento del Tesoro anunció ayer nuevas sanciones ligadas a ese programa y dirigidas contra cinco ciudadanos iraníes y una red de empresas.
Paralelamente, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, anunció que Estados Unidos devolverá a Irán 400 millones de dólares de deuda y 1300 millones en intereses, en cumplimiento del dictamen de un tribunal internacional, con independencia del levantamiento de las sanciones, lo que otorgará a Teherán acceso a nuevas líneas de créditos internacionales.
Al calor del acuerdo, Teherán y Washington esbozaron un acercamiento y anunciaron la liberación de cuatro ciudadanos irano-estadounidenses detenidos en Irán, entre ellos el corresponsal del Washington Post Jason Rezaian, a cambio de siete iraníes detenidos en Estados Unidos. Tres de los cuatro ex prisioneros de Estados Unidos llegaron anoche a una base norteamericana en Alemania después de hacer escala en Ginebra.
En el vuelo que partió de Teherán viajaron el marine Amir Hekmati, el pastor Said Abdeini y el periodista Rezaian. Un cuarto liberado, el empresario Nosratollah Khosravi, no subió a la aeronave, informaron funcionarios del gobierno estadounidense.
El acuerdo, negociado por Irán con el grupo de potencias 5+1 (Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia, China y Alemania), constituye uno de los mayores éxitos de la política internacional de Obama. En la práctica supone el inicio de un acercamiento entre Estados Unidos e Irán, que rompieron sus relaciones en 1980. Pero también genera descontento entre los aliados tradicionales de Washington en la región, como Arabia Saudita e Israel, que temen la influencia del régimen dirigido por clérigos chiitas.
Además de intentar tranquilizar en el exterior, al afirmar que Irán no es una amenaza para ningún país sino “un vocero de la paz”, el presidente iraní también quiso acallar ayer las críticas internas y destacó que “el acuerdo nuclear no supone la victoria de una tendencia política concreta”, en un mensaje a los medios ultraconservadores que se oponen a su estrategia.
“Ahora que las sanciones están derogadas es hora de construir el país”, agregó Rohani, y llamó a los sectores escépticos a que reconozcan los beneficios del pacto con las potencias. “Sólo algunas horas después de la entrada en vigor del acuerdo, varios bancos extranjeros abrieron más de mil líneas de crédito, lo que prueba que los escépticos estaban equivocados”, indicó Rohani.
Las sanciones internacionales afectaron gravemente a la economía de Irán, un país de más de 79 millones de habitantes con grandes recursos petroleros y gasíferos.
Fuente: La Nación/Agencias AP, AFP, EFE y Reuters
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