IRÁN PRODUCIRÁ COMBUSTIBLE NUCLEAR A ESCALA INDUSTRIAL
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, insistió hoy en el carácter pacífico del programa nuclear de su país e hizo un llamamiento a aunar esfuerzos contra la “globalización y el dictado del mundo bipolar”.
Durante su asistencia a la cumbre de la Organización de Cooperación Económica (ECO), que reunió en Bakú a líderes de diez países de mayoría musulmana, Ahmadineydad reiteró: “Vuelvo a declarar el carácter pacífico de nuestro programa nuclear y quiero subrayar que las acusaciones infundadas de potencias agresivas no nos harán abandonar la senda del desarrollo y el progreso”.
El presidente iraní acusó a los adversarios de su país de llevar a cabo una “guerra psicológica y ‘apartheid’ nuclear con el objetivo de privar al pueblo iraní de sus derechos fundamentales”.
Ahmadineyad recalcó que Irán entrado en la lista de las potencias atómicas con la puesta en marcha del primer ciclo de producción de combustible nuclear.
“Estamos interesados en continuar nuestras actividades en esa dirección bajo el control del OIEA (Organismo Internacional de la Energía Atómica) hasta que consigamos producir industrialmente combustible para nuestras plantas eléctricas nucleares”, subrayó.
Occidente sospecha que el objetivo de Teherán es acceder a la posesión de la bomba atómica, mientras que las autoridades iraníes insisten en que su programa es pacífico y han desoído las peticiones del OIEA de suspender todas las actividades de enriquecimiento de uranio.
Ahmadineyad arremetió contra la globalización, que -dijo- no sólo no abre vías de desarrollo para los países con economía de transición, sino que también frena su acceso a las altas tecnologías.
En opinión del presidente iraní, todo esto ocurre debido al “injusto sistema de relaciones internacionales” y al “expansionismo de las grandes potencias”.
Ahmadineyad indicó que para contrarrestar ese expansionismo los países en vías de desarrollo deben unirse en organizaciones regionales como la ECO.
La ECO fue creada en 1985 por Irán, Pakistán y Turquía en sustitución de la Organización Cooperación Regional para el Desarrollo que esos mismos países habían fundado en 1964, pero que había dejado de funcionar en la década de 1970.
En noviembre de 1992 también ingresaron en la ECO Afganistán, Azerbaiyán y las repúblicas ex soviéticas del Asia Central (Kazajistán, Kirguizistán, Uzbekistán, Turkmenistán y Tayikistán), con lo que la organización pasó a estar integrada por diez Estados.
El principal objetivo de la ECO, cuyo máximo órgano dirigente es el Consejo de los Ministros de Asuntos Exteriores, es fomentar el comercio y la cooperación económica entre los países miembros mediante el libre acceso a sus respectivos mercados nacionales.
Este contenido no está abierto a comentarios

