IRIBARNE NO CREE QUE LA DEMORA EN LOS FALLOS SE DEBA A VACANTES
El ministro de Justicia, Alberto Iribarne, afirmó que si bien los dos espacios vacantes en la Corte Suprema de Justicia “deben cubrirse en un plazo prudencial”, las supuestas complicaciones en el trabajo del alto tribunal no se deben a eso, sino a que sus integrantes “no logran reunir cinco voluntades que coincidan en las decisiones”.
“El tema es que no logran reunir cinco voluntades que coincidan en las decisiones. Y nada garantiza que, si se incorporaran dos miembros más y si hubiera, por ejemplo, dos proyectos de fallo para resolver un determinado tema, no surja una tercera visión para esa misma decisión con la incorporación de los dos nuevos”, aseveró el titular de la cartera de Justicia.
En una entrevista publicada hoy en el diario Clarín, Iribarne planteó que, “por supuesto”, los dos lugares vacantes que hoy existen en la Corte Suprema de Justicia “deben cubrirse en un plazo prudencial”, pero sostuvo que “lo esencial es analizar la idoneidad profesional, la solvencia moral de los candidatos y esto no puede estar supeditado a un plazo perentorio”.
En este sentido, consideró que “más allá del plazo” previsto por las normas que rigen la designación de miembros del máximo tribunal, “que es prudencial”, en el Ejecutivo tampoco tienen que “estar atados estrictamente a ese plazo”.
Por otro lado, relativizó el argumento esgrimido por integrantes de la Corte acerca de la demora que genera en la toma de decisiones el hecho de que existan dos lugares vacantes en el cuerpo, al afirmar que no cree “que sea la solución al problema” la designación de dos nuevos miembros que completen la conformación del alto tribunal.
“Es un punto de vista, pero no creo que sea la solución al problema. El tema es que no logran reunir cinco voluntades que coincidan en las decisiones”, aseveró Iribarne, quien en cambio afirmó que “el otro punto de vista es trabajar más intensamente en lograr un acuerdo de cinco voluntades”.
En este marco, el titular de la cartera de Justicia afirmó que si bien “no es un tema de preocupación” para el gobierno la demora en una definición de la Corte Suprema en torno a la pesificación, una decisión sobre esa medida “terminaría de dar certidumbre a todo el sistema que se ha ido consolidando con todas las normas”.
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